Palabras surgidas dentro del contexto: CÍRCULO DE LECTURA Y ESCRITURA CREATIVA «ANIDADAS».
Mamá me despertó como cada día con sus hermosos y armónicos
trinos; a la vez que atusaba y acicalaba mis plumas.
-Vamos pequeña ya amanece ¿de verdad qué quieres ir a clase
de canto?
Abriendo mis ojos y casi gritando afirmé que si.
-Muy bien pequeña, sin embargo no hagas caso de los
comentarios de tus compañeros… a veces… los pequeños dicen cosas que no son
ciertas solo por envidia.
No hice comentario a lo que mamá decía; pues estaba
demasiado nerviosa.
Mamá, que estaba un poco ojerosa (últimamente parecía más
cansada de lo normal) me despidió con gesto preocupado.
Al llegar a clase de canto de gorrión observé como me miraban
todos mis compañeros y al comenzar la lección rompieron a reír, mientras me
señalaban y la profesora les castigaba.
Mamá estaba con gesto preocupado en la puerta del nido
esperando.
-¿Qué pasó mi amor?
Llorando y sin contestar me dormí.
Mientras mamá me cantaba una dulce y triste melodía.
Más tarde pude notar como me arrullaba y besaba con su
pequeño y perfecto pico de soprano.
No recuerdo cuando oí los ruidos, solo que me despertaron.
Sigilosamente me levante y la vi.
Mamá, tenía un comportamiento extraño. Así que la seguí.
Durante toda la noche voló y voló sin descanso. Primero
recogiendo resinas de los árboles y después ¿después? Plumas.
Rápidamente entré en el nido y cerré mis ojitos a la par que
mamá entraba y muy, muy despacio vino a mí.
Casi de forma imperceptible comenzó a quitar mis plumas,
luego muy, muy suavemente me cubrió con la resina y de nuevo colocó plumas
nuevas y hermosas en mi cuerpo. Mientras yo fingía dormir y no sabía si estaba
asustada, nerviosa, inquisitiva o cuál era mi estado.
Ya en la última pluma mamá sollozó.
- Lunalunera no me quites a mi pequeña, mi trocito de luna,
mi trocito de corazón, pues solo es un trocito de roca que a ti te cayo y que
siquiera añoras. No dejes que nadie le dañe, no dejes que sufra, yo te doy mi
voz si tú un poco le compartes.
Seguidamente comenzó a cantar a atusar y acicalar mis
plumas.
-Amor es hora de levantarse.
De un salto a su cuello me colgué, el pico a besos le comí,
pues ahora sé el motivo de su cansancio y su amor.
-Mamá ya no quiero ir clase de canto nunca más, quiero a tu
lado cantar y contigo pasear.
Escrito
por:
Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals Valencia.
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