sábado, 25 de agosto de 2018

Historias del ultramarinos (el aborto)


Alícia hace años que trabaja en una pequeña tienda de un pueblo de tradición pescadora. La tienda nos recuerda a las tiendas de los 60, mitad ultramarinos, mitad hierbas, mezclas de plantas… allí puedes encontrar de todo, desde el arroz que te olvidaste comprar en la ciudad, hasta encontrar consejo sobre que planta tomar para el dolor de barriga o los aires.
A Alicia le encanta el trabajo; el pueblo es pequeño, el trabajo agradable y la jefa: Inés, es su amiga, así que siempre está dispuesta a quedarse un poco más, a lo que sea, pues, aunque es una empleada, es casi como si fuese ella la dueña, de hecho Inés lo sabe y le deja llevar la batuta.
Sin embargo esta semana le ocurrió algo a Alícia, algo que le ha llenado de dudas, si contarlo, si callarse, si…
En ello sigue, mientras nosotr@s vamos a adentramos en la historia; con la única intención de llamar nuestra atención, nosotr@s los padres a veces damos por sentado muchas cosas, que ell@s (nuestros hij@s) saben y no hablamos o si lo intentamos ell@s huyen de la conversación.
Así que el motivo que me mueve a inmiscuirme en esta historia es solamente el de recordarnos que hablemos con nuestros hij@s, mucho, aunque no quieran escucharnos, aunque estemos cansad@s, aunque pensemos que ya lo saben… la comunicación y sobre todo la confianza, el decirles que pese a que lo hagan mal, que se equivoquen, que nos enfademos… estaremos con ell@s siempre.
Y desde luego esto no es con intención de dar lecciones a nadie, me escribo a mí misma, si alguien por casualidad le sirve o le ayuda, pues genial.
La primera hora de la tarde en verano siempre es muy tranquila; hace calor y más tan cerca del mar, incluso puedes a veces observar como el vapor del alquitrán asciende hacia arriba, dando al paisaje, coches y personas una apariencia fantasmagórica; el agosto es sofocante, los más de 40º hacen que la gente espere hasta la última hora de la tarde para hacer sus últimas compras y paseos.
Lo bonito de los veranos son los turistas, pocos por suerte, pero le dan alegría al pueblo, además de unos ingresos extras.
Bueno, creo que ya es hora que deje de divagar y me dirija al centro de mi historia:
Así pues, en verano, a primera hora de la tarde, entró una cliente -a estas horas es poco común- una chica joven; como todas las adolescentes, preciosa. Esta es hoy su primera clienta de la tarde a la que recibe con una sonrisa:
-¡Dime!
-Me han aconsejado que venga aquí.
-¿A sí? Genial. Contesta Alícia, mientras piensa que viene a preguntar por alguna dieta, realmente no le hace falta, esta preciosa… Toda esa vorágine de pensamientos cruzan su mente, en unos microsegundos.
-Es que me han dicho que tienes algo para cuando se quedan embarazadas, lo tires todo.
Siquiera se ha quitado el casco de la moto, no la conoce debe de ser de fuera, piensa, mientras si cara debe pasa a ser un poema, la sonrisa inicial parece ahora una máscara de carnaval.
-¿Qué? Sabe muy bien lo que le ha dicho, solamente es una forma de conseguir una pausa de unos segundos para recobrarse y poder contestarle de forma coordinada y educada. Su cabeza piensa a una velocidad vertiginosa, creo que deja al cuásar a la altura del monopatín. Mientras la chica/cría repite lo mismo.
-¿Para abortar? Decide darle nombre a “tirarlo todo”
-Sí.
-Pues lo que me acabas de decir es un delito contra la salud pública. -Logra articular- No es un delito abortar, el delito sería hacer lo que tú me estás diciendo.
-Pues, es que me han dicho que por aquí dan una cosa y lo tiras.
-Mira cariño, eso no se puede hacer, el aborto es algo que está legalizado, habla con tu madre…
-No, no es para mí, es para una amiga.
-Bueno, es lo mismo, es mejor que hable con su madre, que le riña, que incluso le den un bofetón, que no serán dos y que su madre la acompañe al médico y decida libremente que hacer. Mira te repito es muy grave lo que me has dicho y es un delito, pero un delito gordo. Es poner tu vida o la de tu amiga en manos de un-a desconocid@ y luego si tienes o tiene una complicación morirse. Vida solo tenéis una. Si quieres a tu amiga o a ti misma, dile que hable con su madre, los padres se enfadan, pero nunca fallan y que la acompañen donde haga falta, que no se juegue una vida por miedo.
Ella se ha ido corriendo.
No creo que vuelva, solo espera que hable con su madre o con la de su amiga (si realmente existe esa amiga).
No sabía cómo ayudarla, no sabe si lo ha hecho bien, en 5m' han ocurrido muchas cosas, espera que nadie la odie por haberle hablado así.
Hoy en pleno siglo XXI seguimos estando desinformadas, seguimos teniendo miedo de hablar con nuestros hij@s o nuestros padres/madres y da igual si sucede en un pequeño pueblo o en una gran ciudad, lo lamentable es que sigue sucediendo.
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

lunes, 13 de agosto de 2018

Tu actitud cuenta


Cada día tu actitud cuenta
Y que hermoso es cuando no temes la cosecha
Antes de enfadarte: dialoga
Antes de levantar una mano: abraza
Antes de gritar: respira
Antes de levantar falsos testimonios : piensa
Antes de causar dolor innecesario: detente
Todos tenemos libre albedrío y somos libres de decidir nuestros actos, no obstante también debemos aceptar las consecuencias de ello
La ley del Karma es como un Boomerang, que regresa a nosotros del mismo modo que lo enviamos
Si lo enviamos con amor volverá con más amor
Si lo enviamos con malas intenciones, volverá cargado de malas intenciones. Tal vez no hoy ni mañana, pero seguro que regresará y que hermoso es cuando no se teme la cosecha.
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

viernes, 10 de agosto de 2018

Los hombres también abortan



La criticas a ella por abortar, por ser mala madre, por no cerrar las piernas, por ser promiscua, por juntarse con malas compañías, por no usar precauciones...
Y te callas ante él. Él, que "aborto" cuando ella apenas tenía 6 años, cuando comenzaba a tener uso de razón, cuando pensó que tal vez era por "su culpa" el que papá se marchara, él que se marcho y nunca más se acordo de si comía, si se vestía o si tenía una graduación. A él no le criticas.
Tal vez pienses que él no ha quitado una vida; sin embargo te aseguro que tal vez, ha quitado más de una: la de esa madre que tuvo que hacer de madre/padre, esa mujer que tuvo que multiplicarse para alimentar y dar educación a su pequeña y la de esa niña que creció con una carencia y culpabilidad.
A él, la sociedad no le crucifica, no le condena, no le señala.
A ella la sociedad la culpa, la señala y nadie le pregunta las razones, nadie tiene un atisbo de amor hacia ella.
Nadie le pregunta dónde está el padre, los motivos por los que acude sola a la consulta, nadie le pregunta por sus ojos llorosos, por sus ojeras hondas y grises, como su vida en esos momentos.
No veo a nadie con pancartas contra los padres que abandonan a sus hijos, contra lo que no cumplen los regímenes de visita, contra los que no se preocupan de las notas de sus peques, contra los que ni se acuerdan que dejaron a alguien por el camino.
Si las veo contra las mujeres que abortan. Y eso me hace preguntarme que qué es lo que falla.
Esta claro que hay grandes padres, que se ocupan y aman a sus hijos y que cumplen con sus regímenes de visita e incluso que hay madres que ponen trabas para que no lo hagan. Pero también esta claro que no todas las mujeres abortan y si hay manifestaciones en contra de ellas continuamente.
El respeto a la decisión de esa mujer y el apoyo incondicional es básico, al igual que una educación que nos integre a todos por igual, sin distinciones.
Recordemos que hay abortos físicos, pero también psicológicos (el de esos padres/madres que abandonan a sus hij@s y pasan de ell@s).
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

jueves, 2 de agosto de 2018

¿Qué es el perdón para ti?

Arte: Christian Schloe  

Hoy se habla tanto del perdón: de la necesidad de perdonar, del deber de perdonar...
¿En realidad qué es el perdón para ti?
Para mí, es darme permiso para avanzar; dejar de estar estancada en una acción/reacción, no deseada.
Para mí, no tiene nada que ver con la tan desgastada palabra:
-¡Te perdono!
Está a veces llega escondida una acción de prepotencia y soberbia. En realidad a veces está diciendo:
- Te digo que te perdono, pues soy mejor que tú y te lo restriego.
-Te digo que te perdono, sin embargo, no es cierto, pero tranquila, en la próxima discusión/enfado ya te lo haré saber.
El perdón está por encima de las palabras; el perdón es una actitud, primeramente hacia un@ mism@ y luego esta se extrapola hacia los demás.
Yo me perdono, yo me doy permiso para sentir el dolor, la rabia, la impotencia... lo que sea que estoy sintiendo. Pero no me quedo con ella, la observo y la dejo pasar, me doy permiso para que este sentimiento fluya y poco a poco se diluya.
En realidad la rabia, el rencor, el odio... son la cara de la otra moneda: la del amor; lo que ocurre es que no lo sabemos, lo hemos olvidado.
Así pues es tan fácil como dar la vuelta a la moneda y ver la única cara válida: la del amor.
Perdonar, pasa por mí misma, por darme permiso para avanzar, por no estancarme en la acción/palabra que me hizo daño; lo que la otra persona haga, ya es su parte de la historia.
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Viaje en el tiempo a París

Obra presentada en el certamen "Aquel verano" de: Letras Con Arte, distinguida y por ello publicada en el libro antología “Aquel verano”  2018
Han participado 1815 escritores a nivel mundial con obras escritas en español. 

Se publican 158 obras.

Aquel verano en París permanecerá en mi memoria para siempre.
Pensamos en pasar el día paseando por los campos Elíseos, si bien dicen que unas 300.000 personas los recorren al día, durante unas horas me dio la impresión de estar sola; el piar de los pájaros, el sol del verano y la brisa de los árboles lograron que me recostará en un lugar solitario lleno de césped.
Me despertó el sonido de una música barroca desconocida y unas risas y palabras en francés, idioma que no domino.
Al abrir los ojos me maravillo el espectáculo que tenía a mi alrededor, mujeres bellísimas de piel empolvada, con una apariencia cuasi irreal, vestidas de época, con cargadísimos pelucas, bailando al compás de la música; los caballeros las acompañaban, estos también con su tez blanca y vestidos de época, tenían un porte elegante, las seguían en el baile, un baile cargado de parafernalias, que me pareció no solo rebuscado, sino divertido. Al verme se sorprendieron, imagine que se trataba de una representación de la época del rey Sol, me quede observando absorta, hasta que una dama con el rostro oculto tras una máscara, se aproximo y se dispuso a palpar mi ropa riéndose, la acompañe en las risas y me dispuse a bailar, considerándome afortunada de ver semejante espectáculo; al tiempo que pensaba donde estaría mi amiga y que pena que no me grabase bailando.
Así pues dancé y dancé con aquellos actores dejándome agasajar.
 ¡Para nada me extraño que la única turista fuese yo! Tras el baile procedimos a comer con platos que parecían de oro y cubiertos de plata, regados con magníficos vinos. Disfrute siendo el centro de la atención de aquel espectáculo privado, tanto que después nos recostamos sobre la hierba entre risas y charlas que no entendía quede traspuesta.
-¡Al fin te encuentro dormilona! Llevo buscándote horas ¿dónde estabas?
Me despertó mi amiga Juana.
-¿Dónde estabas tú? Te has perdido un espectáculo precioso, había una representación de la época del rey Sol y hacían baile con música y comida.
-¿Qué dices, estas soñando todavía? Contesto carcajeándose.
-Hoy no ha habido ninguna representación histórica, no inventes sandeces. El sol de París te ha afectado.
Así termino mi historia, sin embargo sé que no fue un sueño, prefiero pensar que por unos instantes pude ser testigo a través de una brecha espaciotemporal de un retazo de la historia.
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

Palabras que acarician

Obra presentada en Letras con Arte para el concurso AFRODITA Y EROS y cuyo fallo ha sido notificado el 20-abril-2019, resultando finalist...