viernes, 29 de julio de 2016

Pupila versus pupila

Sueño que nos han dado un día; un día más para estar por última vez juntos, un día más para despedirnos y decirnos todas esas cosas que nunca nos dijimos. Y sin embargo no sé cómo empezar, cómo decir que te añoro, que lo siento, que nunca deje de amarte.
Tú me miras inquisitivamente; no entiendes nada, no sabes el motivo de mis lágrimas, crees que de nuevo estoy enfadada contigo por cualquier tontería como siempre, no consigo explicarme sin decir la verdad; ¿decir la verdad… decir que un día como otro cualquiera, te fuiste a trabajar después de una acalorada discusión y ya nunca más volviste? ¿Decir que un maldito conductor borracho chocó contra ti? ¿Decir que me siento culpable cada día, cada vez que abro los ojos y siento que respiro?
Durante meses y meses no pude perdonarme, lo último que escuchaste de mis labios fueron reproches, malas palabras y malos gestos.
Quisiera haberte dicho que pasase lo que pasase, aunque nos enfadásemos siempre estaría para ti, siempre te amaría, siempre podríamos contar el uno con el otro…
¡Y hoy se me concede esta oportunidad y no sé cómo aprovecharla! Me despierto y estas a mi lado, parece un domingo; un domingo de esos perezosos en los que el sol se repantingá en la ventana y solo apetece volverse a estirar y cambiar de posición.
Nos miramos fijamente a los ojos y tú solo alcanzas a decir, de forma algo desconfiada:
-¿Qué pasa ahora? No dejas de mirarme.
Solo alcanzo a comprender que esta es mi oportunidad, que no se repetirá nunca más, que debo de decir algo que…
¡Y lo único que hago es ponerme a llorar!
-¿Qué he hecho o dicho ahora?
-Nada, nada, solo abrázame.
Alcanzo a murmurar entre sollozos. Por una vez no me recriminas mis tonterías y me haces caso; me abrazas y yo me fundo en este abrazo como si no hubiese un mañana. Quisiera morir en este preciso instante, no creo que hubiese momento más perfecto, más hermoso, más lleno de amor y ternura que este.
Tú comienzas a besar mis lágrimas, en un gesto inconmensurable de amor; una a una, no dejas ninguna caer, mi rostro es besado como hacía décadas que nadie lo besaba, para terminar en un profundo y apasionado beso, antesala solo de un terremoto de pasión en el que nos hundimos y del que no deseo ser salvada. Tal vez nunca más vuelva a sentir tanta y tan profunda pasión en mi cuerpo, tendido junto al tuyo envuelta en un maremoto orgásmico sin fin, hasta que agotados y tendidos uno junto al otro solo atinamos a mirarnos.
Mirándonos fijamente; pupila versus pupila; siento que te diluyes, que te escapas de mi mirada, tú tiendes la mano y ya solo alcanzamos a tocarnos y sentir como te conviertes en un millón de partículas, sólo alcanzamos a murmurar al unísono:
-¡Te quiero!
¡Ya no estás, no te he dicho la verdad! No he podido decirte que tú no existías, que ya no estabas.

 ¿Solo eras una proyección de mi mente enferma de tristeza? Sinceramente prefiero pensar que el Universo me concedió una nueva oportunidad, la oportunidad de abandonar de una vez mi pasado y poder vivir el presente, sabiendo que los finales son así; inesperados.

lunes, 25 de julio de 2016

¿Ahora, para qué?

Obra seleccionada en el concurso literario: RECUERDOS 2017 en letras con arte.
Y publicada en la antología del mismo nombre: Recuerdos
1 GANADOR
4 SEMIFINALISTAS
195 FINALISTAS
1015 ESCRITORES
¿Ahora, para qué?
Respiro hondo, la suave brisa acaricia mi piel, las hojas de los árboles susurran en mis oídos y el café en este parque me sabe a ambrosía.
Con los ojos cerrados, dejo que el perfume del café embriague mis sentidos y me traslade a la última vez que estuve aquí, en esta misma mesa sentada, a tu lado.
¡Hace tanto tiempo! Yo creo que esa chica, que ese día estaba sentada a tu lado no tiene ya nada que ver conmigo.
Recuerdo esperarte aquí mismo; emocionada, algo turbada y muy nerviosa.
Llegaste y no me dejaste hablar. ¡Como siempre lo tuyo era más importante! Depositando  tu dedo sobre mis labios dijiste:
-¡Cariño tenías razón, tienes que seguir en la empresa aunque te trasladen, tu carrera es lo más importante.
- ¡No te vas a creer lo que me ha pasado! ¡Acaban de trasladarme a la oficina central! Así pues olvida todo lo que ayer hablamos, no te ralles y vivamos nuestra carrera, nos sobrará tiempo para estar juntos y una relación a distancia es factible.
Creo que no pude esconder mi amargura con mi sonrisa, pero no lo percibiste.
Días después te despedí en la estación, bajo la promesa incumplida de llamarnos.
-¡Mama, mama, mira como me tiro del tobogán! Sonrío mientras hago una foto y grito que voy a enviarla a los abuelos.
Recaigo en mi ensimismamiento, cuando reapareces ¡siete años después! Estas igual, más elegante, más interesante…
Ha sido difícil quedar de nuevo contigo, creo que este silencio no beneficia a nadie, tienes derecho a saber.
Me das un abrazo y de nuevo parece que el tiempo se ha detenido, voy a hablar y…vuelves a estacionar tu dedo sobre mi boca.
-¡Cuánto tiempo! Me encanta que me llamarás, solo estoy aquí por unos días, me han ascendido a jefe de planta, viajo un montón y apenas tengo tiempo de visitar a viejos amigos.
¿Viejos amigos? ¡Si íbamos a casarnos! No cesas de parlotear de lo importante que es tu trabajo, de lo que vales, de lo que cobras y al final rematas:
-¿Quién iba a decir que aquel día tomamos la mejor decisión de nuestras vidas? ¡Que poco amueblada teníamos la cabeza! Aunque los dos sabíamos que lo nuestro nunca fue nada serio.

Si en siete años no ha sabido nada ¿Ahora, para qué? Sin dar explicaciones me levanto y acudo al parque a jugar con mi hijo.

Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

viernes, 22 de julio de 2016

Duchas de Universidad

Microrrelato seleccionado  en el III concurso de “Sensaciones y sentidos”

Y publicado en el libro “Sensaciones y sentidos” de la editorial: Diversidad Literaria


Aún hoy después de tantos años, cierro los ojos en la ducha, rememoro a mi compañera de piso: frotándome la espalda, con esos dedos suaves y ligeros como la brisa, acariciando suavemente mis erguidos pechos, mí erizado vientre y por fin llegando a mi tembloroso sexo.
Todo quedaba en la ducha, el resto del día sólo éramos compañeras de piso.
Añoro esas duchas, esas manos, esos labios, esa piel.

Añoro hacer lo que me de la real gana, sin murmuraciones, sin cotilleos.

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martes, 12 de julio de 2016

TIP: BRONCEADO PIEL CANELA

Si quieres lucir un estupendo y sano bronceado solo tienes que prepararte tu mism@ tu propio bronceador y protector solar con un Fp. natural de 30.

INGREDIENTES:

  • 250 ML aceite coco virgen
  • 50ML aceite de zanahoria o 100 gotas de esencia de zanahoria
  • 1 cucharada sopera de canela molida
Mezclar todos los ingredientes y usar antes de cada exposición solar.
Y si quieres que el resultado sea más duradero:
Usa Betacaroteno como complemento.
*Todos los ingredientes se venden en herbolarios.


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lunes, 4 de julio de 2016

Las mujeres se alzarán!

Hoy soñé ¡y estoy segura que este sueño es premonitorio! Que en un día no muy lejano, todas las mujeres del mundo alzarán sus velos y no con mirada altiva, sino con una hermosa sonrisa llena de amor, saludarán de nuevo al mundo; sin miedos ni rencores.
Ese día al unísono todas alzarán sus ojos:
Los gurkas serán izados.
Las mujeres humilladas, alzarán sus rodillas y nunca más las hincaran ante nadie.
Las mujeres golpeadas, sujetaran a su agresor. 
Las mujeres insultadas, atajarán las palabras.
Las mujeres violadas, verán fenecer a su agresor.
En conjunto naciendo cual luz suave del amanecer, marcharán tiñéndose de matices suaves y afectuosos.
Sin alzar la voz, sin levantar la mano, sin resentimientos.
Ese día caerán todas nuestras cadenas y consecuentemente la de ellos, pues el verdadero amor rescata, perdona y no entiende de castigos, odios ni venganzas.
Todos de la mano; dejaremos atrás la dualidad, para abrazar la unidad que nunca debimos de olvidar.




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viernes, 1 de julio de 2016

10 días para eliminar la retención de líquidos

¿Retención de líquidos?
En 10 días puedes solucionarlo, mediante las plantas adecuadas*.
Orthosiphon: diurético; depurativo; hepatoprotector y antiséptico urinario.
Cola de caballo: diurética; remineralizante;  coadyuvante en el tratamiento de la hipertensión arterial.
Gatuña: antifúngicida; antiinflamatoria y analgésica.
Grosellero: vasculoprotectora; antioxidante;  antiinflamatoria y diurética.
Abedul: diurética; antifungicida; antiinflamatoria;  coadyuvante en las infecciones urinarias, ya que tiene la capacidad de arrastrar bacterias en caso de cistitis, uretritis y pielonefritis, esa capacidad de arrastre también previene la formación de cálculos de vías urinarias.
Vara de oro: diurética; analgésica; antiinflamatoria y antifúngica.
Diente de león: depurativa y diurética.
Ortiga: depurativa; diurética y remineralizante.
Reina de los prados: diurética; antiinflamatoria; antipirética;  anticoagulante y coadyuvante en el tratamiento del resfriado por su capacidad antimicrobiana.
Laurel: Diurética, coadyuvante en el tratamiento de edemas y problemas circulatorios.
Estas solo son algunas de las que se usan con más frecuencia; no obstante tenemos un gran arsenal a nuestro alcance igual de efectivas como:
  • Enebro
  • Velosilla
  • Espino
  • Algarrobo
  • Rábano
  • Té verde
  • Berro

  • Perejil
  • Estigmas de Maíz
  • Tilo
  • Ortiga
  • Gayuba
  • Jengibre
  • Menta de lobo
  • Boldo
 Lo más adecuado siempre es consultar cuando compres cuales se ajustan más a tus necesidades.
*Esta información no es para nada un tratamiento, ni pretende sustituir la visita del profesional de salud adecuados.


Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.