martes, 7 de julio de 2026

Hoy decido amar

 


Hoy decido dar desde la abundancia de mi corazón, no desde la carencia.
Hoy decido dar desde el amor, no desde el rencor.
Hoy decido dar desde el desinterés no desde la conveniencia
Si alguien en este camino no comprende, no valora, no entiende lo que yo ofrezco , es parte de su camino, no del mio.
Quien ama, comparte.
Quien valora, agradece.
Quien cuida, florece.
Quien comprende, bendice.
Y quien no ama, no valora, no comparte, no cuida o no comprende... quizás todavía no puede recibir desde el corazón; porque sigue transitando su propio camino de aprendizaje.
Hoy decido seguir eligiendo compartir mi luz, pues forma parte de mi esencia.
Que cada acto de amor que entregue encuentre un corazón dispuesto a recibirlo y que cada acto que no sea acogido regrese a mi trasformado en paz, amor, gratitud y luz.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



viernes, 26 de junio de 2026

Mi mundo


En un mundo donde todos corren.
En un mundo donde parece que ya no existen los límites.
En un mundo donde los problemas parecen hacerse más grandes cada día.
En un mundo donde todos estamos etiquetados.
En un mundo donde todos opinan, juzgan, corrigen y exigen.
En ese tipo de mundo decidí cuidar mi energía, proteger mi alma, mi paz y mi tranquilidad.

Porque comprendí que eso no era egoísmo; era amor propio.

En un mundo rápido, decidí detenerme a mirar el paisaje y respirar.
En un mundo sin límites, decidí establecer los míos propios.
En un mundo caótico, decidí ser estoica.
En un mundo triste, decidí reír.
En un mundo egoísta, decidí tender la mano.
En un mundo lleno de etiquetas, decidí no juzgar.
En un mundo lleno de problemas, decidí ser responsable, no culpable.
Así que hoy tal vez sea la rara del mundo.
Pero hoy me río a carcajadas.
Me visto de colores.
Pinto mi cabello.
Abrazo mi esencia sin pedir permiso.
Y elijo, cada día, que la paz sea lo más importante de mi vida.

Porque descubrí que no necesito encajar en este mundo para ser feliz; solo necesito ser fiel a mí misma.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).




jueves, 18 de junio de 2026

Se me escapa la paz

 

Paz, tranquilidad, relax… Son mucho más que palabras. En realidad son un estado en el que me gusta transitar.
Sin embargo parece que algo que trabajo tanto, desaparece de forma instantánea cuando más lo necesito.
No sé si a ti te ocurre igual.
Me da la impresión que mi paz es como mi teléfono. Me levanto con el cargador al 100% con una sensación de libertad, alegría, paz…y de repente, así sin esperarlo…

Un coche me adelanta mal.

Mi jefe me grita.
Alguien tropieza conmigo y no me pide disculpas.
El café tarda en llegar.
La tostada se ha quemado.
En la tienda no tienen cambio.
Etc.

Y así en una milésima de segundo el móvil me avisa que le queda menos del 15% de batería.
¡Si estaba al 100%, al igual que yo estaba llena de paz y tranquilidad! ¿Qué ha pasado en un instante para que todo desaparezca? En realidad no ha sido nada grave.

Ahora el móvil no tiene batería (el móvil soy yo por supuesto y la batería es mi paz, supongo que ya lo has percibido je, je, je) y ahora solo me quedan ganas de gritar, llorar, ansiedad, inquietud… ¡Adiós paz, hola caos!

¿Por qué pierdo la paz tan fácilmente?

¡Si realmente hago un montón de cosas para estar en paz!

·        Yoga

·        Meditación

·        Paseos en la naturaleza

·        Baños de bosque

·        Talleres

·        Música relajante

Si ahora que estoy en este estado de paz que anhelo me detengo a pensarlo, me doy cuenta que nada es para siempre (siquiera lo que más deseo en el mundo); así que pienso que solución puedo encontrar a esta pérdida de paz que me tortura.

Me detengo un instante frente a ella y le pregunto a dónde va cuando me abandona y si piensa volver de nuevo rápido a mí llamada; aunque hay días que la batalla se resiste a abandonarme.

Mirándola de frente cada día al fin alcanzo (creo) a discernir su respuesta.
“Todo lo que llega, se va; todo lo que se va, vuelve. Así que cuando sientas que tu paz se escapa y llega la batalla de nuevo, no te resistas; solo detente, obsérvala, ríete de ti misma; si, ríete y… respira, solo respira; No te juzgues tan duramente; cuando puedas detente:

·        Toma un descanso

·        Toma un café

·        Haz una siesta

·        Paséate por la naturaleza

·        Lee algo

·        Ponte tus mantras

·        Enciende tus velas, incienso…

·        Escucha música

·        Vete al cine

·        Ponte a ver memes

·        Etc.

Y luego seguro que tienes una gran historia que contar je, je, je; como la de ese día que alguien se cruzo en tu camino y te hizo saltar de forma incomprensible.
Estoy segura que es la única manera (o al menos la mejor, para mí) de poder disfruta cada día un poco más de más instantes de paz y amor.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).





lunes, 15 de junio de 2026

Elijo amar siempre



Aquel día Ana y sus amigas fueron invitadas a una fiesta.

Realmente esa invitación era el sueño de cualquier adolescente.

Sin embargo su madre en un acto de amor, envuelto en restricciones no se le permitió una vez más asistir. Parecía que siempre era ella quien se quedaba sin salir, quien se quedaba sin reír, quien se quedaba sin disfrutar ni conocer gente; en realidad el dolor de sentirse profundamente incomprendida la llevaba a una profunda frustración.
Ana se enfado con su madre como hacía años que no lo hacía; ella ya se sentía completamente adulta a sus 15.
Así que aquel día pensó que se lo haría pagar caro;
no se lo iba a perdonar. Ana adopto el silencio como arma para mostrar su descontento. Con cada día que pasaba el vació entre ambas era más palpable.

Su madre hacía como si no se diera cuenta. Le hablaba aunque
su única respuesta fuera el eco de su voz. Le decía cosas sencillas como:

- Hoy hace buen día.

- No olvides abrigarte.
- No olvides la mochila.


O cualquier otra frase cotidiana. Y aunque Ana no contestaba, su madre actuaba como si no percibiera aquel silencio.
Sus amigas la llamaban para compartir las risas de la fiesta , lo que aceleraba su corazón y la rabia y el orgullo hicieron aún más de ladrillos ante el muro que había comenzado a separar a Ana de su madre, impidiendo que el amor fluyera en ambas direcciones.
Sin embargo el tiempo en su infinita sabiduría comenzó a sanar las heridas, el enfado fue desapareciendo, especialmente cuando se enteró de que la fiesta había sido un desastre; esta noticia le llego cual bálsamo para su alma. Sus amigas habían bebido más de la cuenta, lo habían pasado realmente mal y, además, fueron castigadas durante mucho, mucho más tiempo del que podían imaginar.

Cuando Ana volvió a hablar con su madre, esta la sentó a su lado y no hubo reproches, solo se hizo presente un dialogo de amor y entendimiento, la madre con infinita ternura, compasión y amor le compartió una verdad que permanecería en el corazón de Ana para siempre:

¿Sabes, Ana? Cuando te enfades con alguien que te ama, no cierres tanto tu corazón. El enfado es pasajero, pero las palabras que se dicen sin pensar y los abrazos que no se dan pueden quedarse para siempre. Las primeras dejan heridas profundas; los segundos, vacíos difíciles de llenar. Por eso es mejor hablar, escuchar y comprender antes de que el tiempo te robe la oportunidad de perdonar, porque el tiempo te roba a veces la oportunidad de perdonar, aunque no lo creas.

Hoy, Ana guardo sus palabras como un faro que la iluminaría siempre en momentos de conflicto.


Con los años comprendió que quien ama no siempre te da lo que quieres, sino aquello que necesitas. Entendió también que muchas veces los límites son una forma de amor y que quienes los ponen suelen ser quienes más desean verte bien.

Por eso, cada vez que surge un conflicto, respira profundamente, agradece y recuerda que la paz comienza cuando dejamos de querer tener siempre la razón y elegimos comprender antes que juzgar.

Porque el amor florece allí donde el orgullo termina.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).




lunes, 8 de junio de 2026

El beso que Dalí escondió

 


Dalí dibujo en mi sueño,
escondiendo algún beso
entre relojes derramados
y lunas sin regreso.
Mientras el tiempo desparramado
posa desganado.
Mi universo se muestra escondido,
mágico, prohibido,
prolijo en seres extraños,
complicados y algebraicos.
Los espejos callan.
Ya no dan consejos.
Sólo reflejan
los tiempos de los que se alejan.
Mientras Dalí pinta mi sueño,
mariposas vuelan sin pestañeo.
Magia, nostalgia...
parece que se contagia.
Vuelan, flotan, brillan...
y yo sigo buscando,
buscando entre espejos y universos
el beso que Dalí escondió.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



miércoles, 3 de junio de 2026

Sigo flotando

 


Llega un día en que te das cuenta de que todos estamos un poco rotos, un poco locos, un poco heridos.
Que somos la suma de muchas batallas: algunas ganadas y muchas perdidas.
Llega un momento en que agradeces ese curioso olvido humano del dolor; ese dolor que el tiempo va mitigando mientras embellece los recuerdos, haciéndonos creer que todo tiempo pasado fue mejor.
Y, sin embargo, aunque desees un millón de veces desaparecer de la faz de la Tierra, te aferras a la vida como un náufrago a un madero en medio de la tormenta.
Porque, aun entre las grietas, las cicatrices y el cansancio, siempre encuentras una pequeña razón para seguir flotando; tal vez no sea la más acertada, pero sí la que, en esos momentos, te mantiene a flote.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


TE MALDIGO

 


Obra seleccionada en el II Concurso de microrrelatos sobre las brujas "Susurros desde el caldero" y publicada en la antología que lleva este mismo nombre. 

TE MALDIGO

Gritaban:

-¡Bruja, bruja!
Piedras golpean mi espalda.

Pelo rapado; cuerpo golpeado; ropa raída, cara surcada de lágrimas inocentes.

Barro y sangre.

Me arrastran al poste para quemar mi maltrecho cuerpo. Entonces lo veo, destaca entre la multitud.

Frío, altivo, sonriente; ríe mientras piensa que mi cuerpo no fue suyo, pero tampoco de nadie más.

Llamas lamen mi cuerpo. El dolor desaparece.

- ¡Te maldigo!

Alcanzo a gritar; el cielo ruge y un rayo cae desde el cielo sobre él.

El infierno le espera.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

lunes, 18 de mayo de 2026

El candado

 

Esta tarde durante el paseo me he encontrado con una imagen de un candado oxidado, viejo y casi destruido, colgando de una reja.
Y he recordado que muchas personas simbolizan así su amor, un candado atado a una verja, a una valla, en un puente...
Los candados nacen brillantes, como casi todos los amores: llenos de promesas, de ilusiones, de frases como ‘para siempre’, ‘hasta que la muerte nos separe’ o ‘para siempre jamás’.
Pero al igual que al metal, el tiempo tampoco perdona a las personas.
La lluvia, el aire, los años, hacen lo suyo.
En el amor: los besos no dados, las palabras no dichas, los silencios descuidados... terminan oxidándolo todo.
Entonces el amor deja de brillar, aunque resista tormentas.
Algunos amores se quiebran.
Otros permanecen atados por costumbre, por miedo o simplemente por el recuerdo de lo que alguna vez fueron.
Y es que el problema no está en oxidarse, porque todo cambia con el tiempo.
El problema empieza cuando ya nadie intenta tocar el metal, limpiarlo, cuidarlo, abrirlo para que respire.
Porque un amor vivo no siempre luce nuevo.
A veces está desgastado, marcado, imperfecto… pero sigue teniendo un brillo interno.
Otros, en cambio, brillan por fuera aunque estén vacíos por dentro.
Y este candado me ha recordado que tal vez el amor no muere cuando pierde el brillo.
Tal vez tampoco muere cuando queda colgado, oxidado, como un viejo candado que nadie recuerda haber puesto ahí.
Tal vez el amor muere solamente cuando se abandona.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


miércoles, 29 de abril de 2026

Responder con amor abre corazones

 


El otro día llegué al trabajo tranquila, después de mi paseo matutino con mi perro 🌿

Saludé con un gran “hola” y una sonrisa a mi primer cliente. Pero él no respondió… solo preguntó escueta y directamente por un artículo.

Por un instante, mi sonrisa se desvaneció y sentí cómo mi ánimo bajaba. Hasta que me detuve.

Respiré hondo, pausado… y recordé: “cada quien da lo que lleva en su interior. Tal vez su día no estaba siendo fácil”.

Así que elegí volver a mi centro. Mi sonrisa regresó y continué atendiéndole con amabilidad. Decidí no engancharme con su gris oscuro.

Poco a poco, sentí cómo mi paz volvía a mí…y entonces, algo cambió.

De repente él, se quebró. Lágrimas cubrieron su rostro y empezó a contarme el momento difícil por el que estaba atravesando. Me confesó que no se lo había dicho a nadie, ni siquiera a su familia… pero que, sin saber por qué, sentía la necesidad de compartirlo conmigo.

Después de un rato, ya más calmado, me dio las gracias. Y prometió hablar con los suyos.

Porque entendió algo importante: hay cargas que no debemos llevar solos.

A veces, un poco de paciencia y amabilidad pueden abrir puertas que el juicio jamás tocaría 💫


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


miércoles, 1 de abril de 2026

La casa perfecta

 

Ana solo quería vivir una vida sencilla: estar junto a su pequeño, pasear en bote por las aguas cristalinas del lago, ver a su esposo José pescando, compartir confidencias y risas junto al fuego, recogiendo moras silvestres…

En cambio José soñaba con algo más grande.

Quería una casa enorme, espaciosa, llena de comodidades...
Así que se puso a ello.

Cada día después de su trabajo, seguía con otros encargos, muchas veces (demasiadas) hasta las tantas de la noche.

Así fueron pasando los años hasta que al fin compro un terreno y se puso a construir la casa de sus sueños. Ana siempre le decía que no trabajará tanto, que salieran a pasear, que estuviera más tiempo en casa con el niño y con ella... no necesitaban tanto.

José solo pensaba en un futuro perfecto, en su mansión llena de objetos y su familia sentada alrededor de una mesa perfecta...Hasta que un día por fin llego su momento soñado: “había conseguido su sueño”.
Llegó a casa emocionado y feliz por haber terminado su proyecto llamando a su esposa y a su hijo…

Solo respondió el silencio.

Una casa vacía.

Y una nota:
-”José, amor…

En la nevera está la cena, solo tienes que calentarla en el micro.

Sé que estás a punto de terminar esa preciosa casa tuya, disfrútala; disfrútala y sé feliz en ella.

Nosotros nos hemos ido a casa de mi madre.

Me duele quedarme en un lugar lleno de recuerdos de cuando éramos felices,,, pero también de ausencias, de llantos, de ver crecer a nuestro querido hijo con un padre ausente, de envejecer sola, de amor no correspondido…

José, te amo tanto como el primer día. Pero te perdí hace ya mucho tiempo.

Yo lo tenía todo y sin embargo tú querías más, no tenías bastante con esta familia humilde, cuando a mi me sobraba el mundo solo con mirarte.

Pero hoy sé que merezco mucho más que migajas, merezco alguien que elija cada día como prioridad, no como premio de consolación.

¡Cuídate por favor!”
José se quedo de pie, en silencio en medio y entonces

lo entendió:

Había construido una casa… pero había perdido un hogar.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



viernes, 27 de marzo de 2026

CUIDA TU JARDÍN INTERIOR

 

CUIDA TU JARDÍN INTERIOR 🌱



En mi quince cumpleaños, mamá me hizo un regalo muy especial… aunque en ese momento, para mí, fue un poco tonto.
Me regaló una semilla. ¿Una semilla? Sí… una semilla.
Ni siquiera sabía de qué era.
Pero sus instrucciones fueron muy claras:
-“Plántala, riégala y hazte responsable de ella”.
Sin entender mucho, pero viendo la ilusión en sus ojos, le hice caso.
La planté… la regué… y esperé.
Pasaron los días… las semanas… y no salía nada.
Empecé a dudar:
-“Quizás no sé plantarla… quizás no la estoy cuidando bien…”
Cuando se lo dije, ella solo respondió:
-“Sigue cuidándola”.
Y así lo hice…
aunque con poca paciencia, algo de descuido, mucha ansiedad y muchas, muchas dudas.
Hasta que un día, sin aviso…
un pequeño brote asomó por la tierra 🌱
Mamá tenía razón.
Corrí emocionada a enseñárselo.
Era tan pequeñito… pero para mí, era enorme.
Ella sonrió y me dijo:
-“¿Ves? La paciencia, el cuidado y la constancia son la clave.
Lo más valioso no se ve de inmediato.
Nosotros somos como esa pequeña hoja…
antes de florecer por fuera, necesitamos crecer por dentro.
Por eso, nunca olvides cuidar tu jardín interior…
Incluso cuando parezca que no pasa nada.
Incluso cuando pierdas la paciencia.
Incluso cuando no veas resultados.
Porque cuando hay amor, constancia y cuidado… el fruto siempre aparece.
Y siempre te sorprende.” ✨

Esa lección siempre ha permanecido en mi interior, es más cuando estoy triste, con problemas, sin rumbo… salgo al jardín y allí esta aquella pequeña semilla, hoy convertida en un robusto árbol recordándome el mejor regalo y lección de mi vida.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



martes, 24 de marzo de 2026

No dejes de soñar

 

Dicen que cuando dejas de soñar estas muert@.


¿Qué sucede cuándo te das cuenta que no puedes tener sueños, pues tú eres un sueño?

¿Qué sucede cuándo te percatas de que este personaje que has construido es sólo eso? Un personaje.

Que tú no eres esa persona que crees, que no eres tus sueños, que no eres esa ropa de marca que llevas, que no eres esa profesión, ni esos estudios, ni siquiera eres esa etiqueta con nombre, apellidos y localidad que te identifica.

¿Quién soy

¿Quién eres?

¡No puedo estar muerta! Pues continuo en mi sueño, sigo sin despertar, sigo debatiéndome en mis pensamientos de papel; pensamientos que posiblemente no son siquiera míos, aunque yo así los catalogue; son pensamientos cazados al vuelo, con un solo dueño y a la vez sin propiedad.

¡No puedo estar viva! Pues no soy poseedora de mis sueños. Tal vez seamos entes limbantes a la espera de una oración, de un deseo, de un beso de amor, de...

Así pues ¿De verdad sufro, de verdad río, lloro, amo? ¿De verdad nazco, muero..?

¿A donde irán mis-tus pensamientos cuando yo no este?

¿Vinieron de alguna parte, van a algún lugar?

Sólo soy un sueño dubitativo y temeroso, con miedo a despertar, en busca del beso mágico de amor de los cuentos. pues imagino que solo el amor verdadero me ayudará a despertar.

Por desgracia en los cuentos esta parte se desvirtuó y no debo ser en este sueño ni príncipe ni princesa, pues soy ambos, el beso de amor verdadero no se esconde en los labios de un apuesto príncipe ni de una desvalida princesa; el amor verdadero no se esconde en el exterior, está en nosotros en los creadores de este sueño.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).




martes, 10 de marzo de 2026

Cuando la prisa se detuvo

 Cada día atravesaba el parque para poder arrancar unos minutos al día y llegar antes trabajo. Caminaba rápido, casi corriendo, sin detenerme a mirar nada fijo, ni las aves, ni las flores, ni los árboles… Tenía demasiada prisa, el reloj era mi enemigo cada mañana, el trabajo se acumulaba por momentos…

Pero aquel día no iba a ser uno más.

Mientras cruzaba el parque casi corriendo, sin detenerme a mirar nada, para llegar antes al trabajo ; como siempre; un niño pequeño me detuvo. Al principio pensé en seguir mi camino; no podía llegar tarde al trabajo; pero al no ver a ningún adulto cerca, pensé que quizá se había perdido; así pues, muy a mi pesar, me detuve.

Aquel niño de las narices me haría llegar tarde; aunque muy a mi pesar me detuve junto a él.
Él niño me miro y solo dijo:

-¿Has visto el árbol de oro?
Muy confundida, respondí:

- ¿De oro? Aquí solo hay árboles normales y corrientes.

No pareció molestarle mi respuesta. Seguía mirando fijamente hacia un punto.

-¿Y tus padres?

Seguí hablando, más preocupada por el tiempo que se me echaba encima, que por cualquier otra cosa.

Sin inmutarse me cogió de la mano y sin dejar de mirar me dijo.

-¡Mira… mira bien ese árbol!

En ese preciso instante el mundo se detuvo.

Quedé sin palabras.

La luz atravesaba sus hojas verdes mientras el viento las acariciaba suavemente. El sol se colaba entre las ramas creando una maravillosa danza de pequeños destellos dorados. Era como si el árbol estuviera hecho de luz.


Pasaba por allí cada día.

Cada día cruzaba el parque corriendo y… jamás lo había visto.

Tanta belleza a mi lado y yo solo corría y corría para no llegar tarde.


Cada día despertaba esperando una señal, un milagro, un gran cambio en mi vida… sin tiempo para ver los milagros que suceden cada día a nuestro alrededor.


Aquel niño desde su inocencia, me enseño algo que yo hacia mucho que había olvidado: a mirar, a detenerme, a maravillarme con lo cotidiano.

Deje de esperar lo extraordinario… porque ya estaba a mi alrededor.


La prisa, el estrés, la costumbre… nos hacen olvidar que estamos rodeados de maravillas, de señales, de instantes.

Deja de buscar tanto. La respuesta quizás ya está a tu lado.

NO ESPERES MILAGROS… ESTÁS RODEADA DE ELLOS.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


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jueves, 5 de marzo de 2026

Los niños si lloran

 

A mi hermano le regalaron su primera escopeta de aire comprimido para su cumpleaños (era un regalo muy común en España por los años 60-70).

Nunca olvidaré su cara de felicidad, era el REGALO, si; así, en mayúsculas; ahora pasaba a ser la envidia del resto de hermanos y primos.

Así que feliz como una perdiz recogió su regalo, se junto con los primos y partió a su primera “gran cacería”; realmente no sé que pensaba él que era eso de cazar; pues aunque tenía solo 7 años parecía entenderlo muy bien (o al menos eso creímos todos).
Al salir de casa habían una pinada llena de pequeñas aves y sus polluelos. Así pues,  no tardamos en escuchar el tiro y corrimos a ver que había “cazado” junto al resto de primos que habían salido con él.

La escena no podía ser más triste. Allí estaba él arrodillado junto a una pequeña ave, llorando sin consuelo, mientras algunos primos reían y otros miraban de hurtadillas; papa se acerco e intento quitar “hierro” al asunto:
-“No llores por eso, solo es un pájaro”.

La verdad es que eso lo único que consiguió fue que se rompiera aún más. Mamá que era una mujer mucho más emotiva se acerco y mientras el acariciaba la cabeza le susurro al oído:

-“Amor, llora, llora lo que necesites, no es malo llorar, no dejes de llorar nunca que lo necesites. Lo que tú sientes los demás no lo ven”.

La verdad es que mamá era un poco “bruja” y siempre parecía "vernos incluso por dentro" y saber que lo que sentíamos y pensábamos.

Aunque los primos se reían mamá parecía no escucharles y poco a poco contagio esa “sordera selectiva” a mi hermano, que dejo de llorar y paso a mirar solo con mucha pena al fruto de su “homicidio”.

Mamá me llamo y entramos en casa, preparamos una pequeña caja hermosa con una servilleta bordada por ella misma y nos dirigimos a su lado , allí en esa pequeña caja que habíamos adornado introducimos a la pequeña ave y después de un breve y emotivo responso la enterramos. Mientras en casa papá fruncía el ceño pues le parecía que estábamos inculcando “demasiada sensibilidad” por llamarle de algún modo.
recuerdo que durante muchos, muchos años fuimos a la pequeña tumba a depositar flores; durante muchos años permaneció en pie la pequeña cruz de madera que allí depositamos.

Hoy décadas después mi hermano; el veterinario; tiene un dibujo en la pared de su despacho de un niño enterrando a una pequeña ave, mientras una mujer le acaricia la frente y cerca de ella una niña;  que estoy segura que soy yo; parece sonreír aunque realmente mira con amor hacia su hermano y muy al fondo se puede ver un pequeño rifle roto en el suelo.
Ese día mi hermano y yo aprendimos que endurecer nuestro corazón para encajar en el mundo no era nuestra opción correcta, que teníamos otras alternativas; aunque los demás no estuvieran de acuerdo. Así que :
GRACIAS MAMÁ por abrir nuestras mentes a otras opciones, emociones e ideas; sin presiones, sin enfados, sin menospreciar nuestros sentimientos.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

Eres PAS?

 PAS?

Persona

Altamente

Sensible

Estas personas se caracterizan por sentir mas empatía, por tener un procesamiento emocional mucho más intenso, por estar profundamente conectadas con la vida, por sentir profundamente las palabras.
Sin embargo no debemos de confundir la sensibilidad con debilidad, ni con exceso de emociones mal reconducidas. Es profundidad mal comprendida. Es empatía poco reconocida. Es creatividad interior. Es vocación de ayuda.
Vivimos en un mundo don de no se entiende bien, pues muchas veces confunde la sensibilidad con fragilidad y/o debilidad.

Cuando alguien siente mucho, se emociona, suele asustar a los de su alrededor, pues no acaban de entender que alguien se atreva a mostrar de forma tan profundo sus emociones. Les asusta que alguien tenga una percepción tan amplia y emotiva de la vida, que vean tristezas detrás de sonrisas; que escuchen silencios detrás de palabras; que descubran belleza donde otros solo ven ruinas.

En realidad la sensibilidad puede considerarse una forma de inteligencia emocional, donde la capacidad de comprender, conectar y de empatizar está muy desarrollada y esto les hace personas idóneas para trabajos de creatividad, ayuda, voluntariado...
La sensibilidad es una forma de inteligencia del corazón. Es la capacidad de conectar con lo que el resto de personas no entienden, ven, sienten.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

jueves, 26 de febrero de 2026

Fragilidad sin culpa

 

¿Sabes? Andrea se había preparado realmente para ese examen, estaba segura que "bordaría" las respuestas. No contaba con "quedarse en blanco" .

Cuando recibió la nota no pudo evitar romperse y lloró sin consuelo. Estaba frustrada, avergonzada, triste... y no se veía con fuerzas para fingir que "no pasaba nada" "que era fuerte" así que se dejó llevar por sus sentimientos son filtros; no solo se permitió dejar que sus lágrimas surcarán su cara; sino que no le molestó que vieran como le afectaba; dejó ver su fragilidad, sin castigarse, sin esconderse.

Y no, esto no cambió el resultado de su examen. Solo cambio su forma de auto percibirse. Por primera vez vio que este tropiezo no la definía, ni le restaba valor; no se auto etiquetó como incapaz; por primera vez fue honesta con ella misma y se dio otra oportunidad, reconoció que le dolía y de atrevió a hablar de ello.

Pidió cita con su profesor para repasar el examen y habló sin tapujos sobre sus nervios, miedos e inseguridades.

No aprobó ese examen, aunque de esa conversación aprendió que debía de practicar más a rendir bajo presión y que debía de gestionar su ansiedad.

Andrea entendió que ser FUERTE no consiste en no llorar; ser FUERTE consiste en llorar/patalear/gritar... y después volver a levantarse.

Aprendió que demostrar tu fragilidad no te hace más pequeña, ni menos fuerte.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



viernes, 13 de febrero de 2026

Sé hogar

 

Con el tiempo, mi percepción del amor ha ido cambiando.

De chica creía que un príncipe azul entraría en mi vida y sería feliz para siempre. Después dejé de interesarme en ser princesa, y ya no sabía bien si el amor estaba junto al príncipe salvador… o si prefería ser yo el príncipe y no necesitar que nadie me salvara.

Más adelante pensé que el amor era ese donde sientes mariposas en el estómago, donde te pones colorada solo con una mirada.

Pasaron los años y seguí cambiando mi percepción. Empecé a ver la pasión como parte clave del asunto: “sin pasión no hay amor”.

Pero evolucionar es parte de la vida, y comprendí que el amor era algo más. Era ser parte del camino de alguien. Era transitar juntos, de la mano, a la par.

Hoy sigo cambiando definiciones y pareceres, je, je, je.

Pero para mí, hoy el amor está junto a quien puedes sentir como “hogar”; junto a quien puedes ser tú misma. Con quien no necesitas disimular tu mal humor, tu dolor, ni tu risa de hiena.

El amor está junto a quien, pudiendo ir a cualquier lugar, te elige cada día… y tú le eliges también, aun teniendo mil caminos posibles. Y es que es esa sensación de refugio en el abrazo, de calma compartida… “ser hogar” no es el lugar, es la persona.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



jueves, 5 de febrero de 2026

El precio del éxito

 


¿Te has parado a pensar qué pasaría si dejáramos de seguir caminos seguros, impuestos, heredados?


¿Si, en lugar de eso, nos permitiéramos guiarnos por la intuición?
Tal vez el mundo sería más feliz. Tal vez habría más pintores, más músicos, más personas creando desde lo que aman. Seguramente existirían menos enfermedades psicológicas: sonreiríamos más, seríamos mejor atendidos en las consultas médicas, en los ministerios, incluso en la caja del supermercado.


Quizá no tendríamos tantas riquezas materiales, pero seríamos multimillonarios en vivencias, en sonrisas, en calma. Tendríamos más paz y, sobre todo, viviríamos en coherencia con nosotros mismos.


Una vez conocí a una joven que se puso a estudiar algo “tenía futuro”, al menos eso le decían todos, ese día conversamos mucho sobre el motivo que la llevaba a estudiar esto y no otra cosa que le llenará más y es que ella pese a su juventud tenía muy claro que quería triunfar y llevar una vida cómoda; aunque esto no salió como esperaba; años después casada, con una hija y un trabajo brillante se le podría considerar una triunfadora, sin embargo tras muchos años sin tener relación con ella me llamo para tomar un café y hablar. Ese día me sorprendió al verla llegar sin ropa de marca, sin tacones imposibles, sin aquellas mechas perfectas que tanto la definían.

Comenzó a hablar disculpándose por haber roto la relación, decía que yo seguía en mi pueblito sin muchas aspiraciones y ella era una triunfadora; a cuadros estaba yo escuchándola cuando siguió hablando; día después del trabajo y tras mucho tiempo de terapias y de insatisfacciones recordó nuestra última conversación y desde ese día mis palabras le habían acompañado como un eco persistente. Aunque aún tardo un tiempo en tomar la decisión, finalmente cambio de de rumbo y se dedicó a lo que siempre le había gustado. 

El precio de su paz interior estaba siendo alto: nadie la entendía, su familia, sus hijos...lágrimas recorrían muchas noches su rostro, miedos la acechaban; sin embargo el camino ya estaba tomado y quería compartirlo conmigo. Tiempo después la vi en su pequeña tienda de barrio atendiendo con una sonrisa tranquila, sin prisas, con una presencia que se notaba. No se había hecho rica en dinero, pero sí en algo mucho más valioso: estaba en paz. 

Su ropa no era cara, pero su presencia era real. Sus amigos ya no estaban, pero se había recuperado a si misma. Su pelo no era de peluquería, pero su mirada estaba en paz. Había perdido expectativas, riquezas, máscaras… y en ese vació por fin se había encontrado.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


Hoy decido amar

  Hoy decido dar desde la abundancia de mi corazón, no desde la carencia. Hoy decido dar desde el amor, no desde el rencor. Hoy decido da...