De chica creía que un príncipe azul entraría en mi vida y sería feliz para siempre. Después dejé de interesarme en ser princesa, y ya no sabía bien si el amor estaba junto al príncipe salvador… o si prefería ser yo el príncipe y no necesitar que nadie me salvara.
Más adelante pensé que el amor era ese donde sientes mariposas en el estómago, donde te pones colorada solo con una mirada.
Pasaron los años y seguí cambiando mi percepción. Empecé a ver la pasión como parte clave del asunto: “sin pasión no hay amor”.
Pero evolucionar es parte de la vida, y comprendí que el amor era algo más. Era ser parte del camino de alguien. Era transitar juntos, de la mano, a la par.
Hoy sigo cambiando definiciones y pareceres, je, je, je.
Pero para mí, hoy el amor está junto a quien puedes sentir como “hogar”; junto a quien puedes ser tú misma. Con quien no necesitas disimular tu mal humor, tu dolor, ni tu risa de hiena.
El amor está junto a quien, pudiendo ir a cualquier lugar, te elige cada día… y tú le eliges también, aun teniendo mil caminos posibles. Y es que es esa sensación de refugio en el abrazo, de calma compartida… “ser hogar” no es el lugar, es la persona.
Autora: Rosa
Francés Cardona (Izha) |
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