Juego de musas

Relato seleccionado el 1 SEPTIEMBRE 2016 en el concurso letras con arte Musas de Verano. Han participado 589 escritores, 164 seleccionados y un relato mío forma parte de la antología publicada con este mismo nombre.
Estoy de pie en el centro, 9 mujeres hermosas me tiran cada una hacia ella; mi pelo está alborotado, la ropa desgarrada ante tanta fuerza fémina, mis ojos asustados y mi rostro descompuesto.
No sé hacia donde dejarme ir, me siento marear, a punto de desmayarme y mi cuerpo rueda de una a otra sin piedad; parece que se divierten a mi costa, pues no dejan de parlotear y reír.
-“Ven conmigo pequeña mortal y descubrirás el poder de la bruma tormentosa de tus cuerdas vocales”. Gritaba Calíope, musa elocuente.
-“¡Jajajjaj, no escuches! Conmigo descubrirás los entresijos de la historia”. Decía Clío, musa de la historia.
-“No escuches, déjate llevar por el ritmo hipnótico de la música”. Cantaba Euterpe, musa musical.
-“¡Horror, traición! ¡Decide de una vez, que me siento morir!!! Aullaba Melpóneme,  musa trágica,  entre lágrimas.
-“¡Chissss! Estúpida mortal, terminarás abierta en canal; si tu decisión es banal. ” Susurro Polimnia la musa de la retórica y la poesía.
-“Deja que me ría pequeña mota de la tierra, vente conmigo y diviértete”. Reía Talía, musa de la comedia.
-“Amada mía no temas y verás surgir el amor en una suave melodía lirista” Cantaba Erato musa de la poesía amorosa.
-“¡Jajajajaj, baila y sumérgete en una danza sin fin!” gritaba, balanceándome trágicamente Terpsícore la musa de la danza.
-“¡Olvídate de tantas banalidades y piérdete conmigo en las inmensidades del Universo y serás coronada reina de las estrellas!”. Murmuraba Urania musa de la astrología.
Me siento desfallecer, soy una mortal en medio de de las hijas del más poderoso Dios: Zeus; se burlan de mí, me zarandean, me golpean… cual pelota, en un juego sin fin.
Decida lo que decida, sé que perderé; las demás me sumergirán en la más profunda ignorancia, solo puedo decidir una, ¡no puedo!
-“¡No puedo, no puedo; apiadaos de mi, bellas y pérfidas musas! Os burláis de mi pequeña y confusa mortalidad. No conocéis la misericordia. ¿Qué será de mí? Sin memoria, sin música, sin danza, sin inspiración, sin palabras…Os necesito a todas.
Les respondo rendida y suplicante, desde el suelo, ya desfallecida.
Al fin, Zeus altivo y divino levanta la mano en señal de desenlace del juego. Parece apiadarse de mí, pero solo parece; de una patada me expulsa del Olimpo.
Al fin despierto de este raro sueño, llena de dudas  e interrogantes sobre su veracidad; pues sigo siendo simple y llanamente una simple mortal.

Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

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