Ahogándome en mis lágrimas

Me gustaría saber que hay en tu cabeza; que piensa, bajo qué punto de vista toma ciertas decisiones.
¿O tal vez no? Estoy cansada, de ponerme en tu lugar; bueno al menos de intentarlo, pues es imposible saber que hay en tu cabeza, solo pienso y pienso…
Intento comprender, estar a tu lado y sin embargo…
Cada vez te alejas más, cada vez estas más perdida, más lejana.
Y hay días que casi siento hasta alivio por ello.
Me gustaría olvidarte, dejarte a la deriva y que ello no me importara. Aunque sé no es posible.
Sé que me quieres y me odias en la misma proporción; sé que cuando decides alzar la mano en busca de ayuda encuentras al mía; también sé que la primera mano que sueltas es la mía.
No muero por ti, siento que muero contigo y eso es lo peor; no ver salida, no encontrar el camino en medio de este laberinto intrincado que es tu mente.
En mis sueños caes al mar y solo alcanzo a ver tu mano hundiéndose, me lanzo al agua y no puedo rescatarte, la angustia me invade y eso solo empeora las cosas, pues de mis ojos surge otro lago de agua salada que hace que te pierda aún más.
Despierto empapada en mis propias lágrimas, sobresaltada, con palpitaciones y casi sin poder respirar. ¿Si en mis sueños no puedo salvarte, cómo voy a hacerlo en la vida real?
¿Cómo ayudar a quien no quiere pedir ayuda?
Siento que tus actos son gritos silenciosos, gritos desgarrados de soledad, gritos inaudibles y sin embargo más dolorosos.
Tiendo la mano una y mil veces y tú la apartas, la desdeñas, la desprecias una y otra vez; solo la coges cuando ves que es la única que sigue tendida, pase lo que pase.
Estoy cansada, de buscarte, de quererte, pese a tu desdén.
Siento que me hundo en mi propio lago salado de lágrimas y allí no hay nadie para rescatarme a mí.
¡Tal vez es lo mejor! Dentro de mi lago solo reina el silencio y la paz, ya no duele el corazón, ya nada importa.
Esta vez te toca a ti rescatarme o simplemente dejar ir.
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.


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