viernes, 15 de noviembre de 2013

Amor de hada

Hoy recordé una historia muy triste y hermosa a la vez.
Se trata de  una historia de amor.
Cuentan que en los reinos mágicos las hadas viven felices; pero algo en ellas las hace ser escudriñadoras e inquietas, lo que las lleva a espiar a los humanos; aunque esto contradiga sus reglas.
Sucede que, a veces nace una hermosa historia de amor entre un humano y un hada.
Historia que viven intensamente, aunque a escondidas; pues el día en que ella es descubierta…
Ese mismo día es desterrada para siempre de su hogar.
¡No, no es porque no la quieran!
En realidad es porque conocen el corazón humano y saben que este tristemente muchas veces daña lo que más desea, anhela y ama.
Saben que en su afán de protagonismo, muchos tarde o temprano las delataran y será su fin.
Así pues, el hada; se despide de sus seres amados y nunca más los volverá a ver.
Siente el dolor por primera vez en la vida y este es tan grande que le lleva a perder sus alas de raíz.
Nunca más las volverá a tener.
Nunca más podrá danzar bajo la lluvia.
Nunca más podrá volar hacia el cielo infinito bajo la luz de la luna.
Nunca más podrá disfrutar del elixir de las flores.
Y sobre todo nunca más, volverá a ver a otras hadas.
¡Cuánto amor debe de tener para dejarlo todo!
¡Cuánto amor y cuanto dolor!
Y él nunca sabrá de sus orígenes, solo conocerá a su amada y podrá amarla como se merece.
¿Y si no es así?
Ella lo dejo todo por él y él no perdió nada a cambio, ella hizo la apuesta más importante de su vida, a cambio de nada.
Ella tendrá que vivir con los humanos toda la vida y si tuviese hijos, estos nunca sabrán sus orígenes reales.
Aunque en sus sueños las otras hadas le susurrarán en el oído de su pequeñ@: palabras desconocidas, canciones hermosas, caricias y besos de hadas
Pues tanta magia, amor y belleza, nunca desaparecen por completo; permanecen en su interior toda la vida y es la única herencia que podrá darles  a sus hijos, esa belleza interior que traspasa su cuerpo y les hace brillar, incluso en los peores momentos de la vida.
Así pues cuando conozcas a alguien tan hermoso por dentro que brille; que sus ojos brillen tanto que te atrapen; que sus palabras sean certeras y que respire y trasmita amor. Piensa que tal vez se trata de un/a descendiente de este amor tan hermoso y en sus genes reside la magia del amor, bondad y la solidaridad.

1 comentario:

Juani Sanz dijo...

Qué hermosa historia, me ha emocionado ^^