miércoles, 21 de octubre de 2026

SACRIFICIO CONSCIENTE

 Obra selecionada en el concurso Microatardeceres Nocturnos IX y publicada en el libro del mismo título.

SACRIFICIO CONSCIENTE

Perfecto atardecer: sol rojizo, viento suave… será lo último que verán mis ojos.

¡Mañana no estaré!

Mal hijo, mal padre, mal todo. Sé que mi hija quedara ciega sin un donante; hay que actuar, no ser egoísta, ahora que he recuperado mi vida.

No aceptan donantes vivos, antes de saltar lo he dejado atado todo.
Tristeza acomodada en el corazón; sacrificio consciente; esperanza...

Cuando contemple un atardecer sé que me recordará aunque no entienda, sé que los ojos recuerdan lo último que vieron.

Te amo.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


jueves, 15 de octubre de 2026

Ella siempre estaba bien

 Clara siempre estaba bien.

Clara siempre sonreía.

Clara siempre estaba ahí para ayudarte, para apoyarte, para darte una mano cuando la necesitabas.
Cuando le preguntaban cómo estaba, ella también sonreía. Restaba importancia a lo que le dolía y siempre encontraba excusas para justificar a quienes le hacían daño.
No quería conflictos. No quería decepcionar a nadie y, sobre todo, tenía miedo de mostrar cómo se sentía realmente, de expresar cómo la hacían sentir los demás.
Así que, desde muy pequeña, Clara aprendió a callar.
Y por suerte o por desgracia tuvo que aprender a fuerza de lecciones de vida que: lo que callamos, que lo que guardamos dentro sin darle voz, que lo que escondemos puede ir acumulándose poco a poco, hasta que un día nos desbordamos y ni siquiera sabemos por qué.
Eso le pasó a Clara.
Un día, sentada frente al mar, mientras contemplaba el sol en el horizonte, rompió a llorar sin consuelo.
No sabía qué le pasaba. No entendía qué estaba sucediendo. Si, aparentemente, todo estaba bien, ¿por qué sentía aquella tristeza tan profunda? ¿Por qué no podía dejar de llorar?
Y lloró. Lloró mucho, sin saber ni entender el motivo.
Hasta que, poco a poco, las lágrimas fueron dejando espacio a una pregunta.
¿Qué estaba pasando?
Clara se esforzaba por hacer las cosas bien, por ayudar a los demás, por estar siempre disponible, por regalar sonrisas incluso cuando por dentro no tenía fuerzas para sonreír.
Pero en ese momento otra pregunta se presento sin ser invitada, sin permiso e invadiendo todo su espacio ¿quién estaba ahí para ella?
Se dio cuenta de que estaba cansada. Cansada de fingir que todo estaba bien para que los demás estuvieran bien. Cansada de mantener una sonrisa para que nadie se sintiera incómodo. Cansada de dejarse a sí misma para el último lugar. Cansada de sentirse sola en su angustia y dolor.
Entonces comprendió que estaba pagando un precio demasiado alto: su bienestar, su integridad, su salud, su paz.
A partir de aquel momento, Clara intentó algo diferente.
Comenzó a reconocer su dolor, en lugar de esconderlo.
Comenzó a poner límites.
Aprendió a decir no cuando algo no le venía bien, cuando no podía o, sencillamente, cuando no quería.
Empezó a alejarse de aquello y de aquellas personas que la lastimaban, aunque hacerlo también le doliera.
Y no ocurrió de un día para otro. Ni al día siguiente, ni al mes siguiente, ni siquiera al otro.
Fue un proceso, un proceso largo y duro.

Hubo dudas, culpa, momentos en los que volvió a caer en sus viejas costumbres y días en los que le costó recordar todo lo que estaba aprendiendo; momentos en los que la incomprensión y dureza de los demás la hicieron flaquear.

Pero, con el tiempo, comprendió que perdonar no significa permitir que te hieran una y otra vez.
Que amar tampoco significa tener que aguantarlo todo, hacerlo todo o estar siempre disponible.
Que ser una buena persona no te obliga a sostener a los demás, cuando tú misma no puedes contigo,

ni a sacrificar tu salud y tu tranquilidad para que los demás estén cómodos.
Clara aprendió a protegerse sin dejar de ser ella misma.
No dejó de ser sensible. No dejó de ser amable. No dejó de ayudar a los demás ni de sonreír.
Simplemente, aprendió que ella también merecía recibir el mismo cariño, la misma comprensión y el mismo cuidado que tantas veces ofrecía a los demás.
Aprendió (bueno, sigue aprendiéndolo cada día) a sonreír cuando de verdad le nacía, a llorar cuando lo necesitaba y a expresar lo que sentía sin tener que disculparse por ello.
Y, poco a poco, su sonrisa volvió a ser real. Esas ganas de llorar nunca volvieron.

Porque Clara comprendió algo que nunca debió olvidar:
No tienes que decir siempre que estás bien.

No tienes que hacer siempre lo que los demás esperan de ti a costa de romperte por dentro.
Tu dolor merece ser escuchado.

Tú mereces pedir ayuda, si la necesitas.
Tus límites merecen ser respetados.
Y tu paz merece ser protegida.
Porque cuidarte no te hace menos buena persona. Te recuerda que tú también importas. 🌿

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Hoy va a ser el día

 🌱 Llevaba meses diciéndome:

«Uf… hoy va a ser.»

«Esta semana sí que sí.»
«Seguro.»
«De el lunes no pasa. Voy a empezar a cuidarme más.»

Lo pensaba todos los fines de semana.
Todas las mañanas, mientras iba corriendo hacia el autobús porque no llegaba y casi me faltaba el aire.
Y también cuando llegaba a casa sin energía, pensando que tenía que cambiar algo.
Pero al final siempre encontraba una razón para dejarlo para otro momento.
Hasta que me apunté a un reto llamado “Reset Interior”.
Aprendimos a respirar; luego, a hacer una pausa; a observar; a escucharnos...

Un día me detuve y me pregunte:
«¿Qué necesito realmente?»
La respuesta apareció enseguida:
«Necesito descansar. No puedo más.»
Y entonces me di cuenta de algo: llevaba tanto tiempo diciéndome que tenía que cuidarme que había olvidado preguntarme qué necesitaba realmente.
Además, siempre había pensado que descansar era perder el tiempo.
Así que esta vez no decidí hacer un gran cambio.
Decidí hacer un pequeño paso.
Cuando llegué a casa, dejé el teléfono sobre la mesa, preparé una taza de café y me senté en el balcón.
No hice nada.
Simplemente olí el café, respiré y lo tomé tranquilamente, sin sentirme culpable.
Solo estuve allí.
Y cuando entré pensé:
«¿Y esto qué es? ¿Esto es todo?»
Sí.

Pero lo había elegido yo.
Al día siguiente volví a hacerlo.
Y no… aquello no cambió mi vida en una semana.
Pero empecé a notar algo mucho más importante:
empecé a cambiar la forma en la que me relacionaba conmigo misma.
Porque a veces creemos que necesitamos dar un gran salto para cambiar nuestra vida.
Y quizá no.
Quizá solo necesitamos empezar a dar pequeños pasos en la dirección que necesitamos.
🌱 Así que ese es nuestro reto esta semana:
No cambiarlo todo.
Elegir un pequeño paso… y darlo. 💜

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).





lunes, 10 de agosto de 2026

Oscuridad en mi alma

Obra seleccionada en el XI Concurso de poesía nocturna
"Poetas nocturnos" y publicada en la antología del mismo nombre.

OSCURIDAD EN MI ALMA

Oscura esta la noche

Oscura como mi alma

Nada alcanzo a distinguir a mi alrededor

Oscuridad, miedo, tristeza, ira, desaliento, soledad...

El llanto brota en mí sin detenerse

Busco sin cesar, el latido esperanzador de mi corazón

Y cuando mis ojos se acostumbran a la oscuridad...

Empiezo a contemplar las estrellas que antes no podía ver

Quizás ellas también habiten en mi corazón maltrecho

Tal vez el miedo, la angustia, la soledad… se encuentren una pequeña luz que ilumine el camino hacia mi alma

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).





PASO A PASO

 🌿 PASO A PASO

He sido hija, amiga, esposa, madre y tal vez algún día también abuela.

He cuidado.
He estado presente.
He peleado, he sostenido y he seguido adelante.

Durante mucho tiempo, cuidar de los demás fue mi manera de estar en el mundo.

Hoy, paso a paso, decido escucharme, quererme, cuidarme y, sobre todo, priorizarme.
Y… es que no se me da tan bien este papel.
Pero estoy aprendiendo.

Aprendo a escucharme más y a juzgarme menos.
A cuidar de mí sin sentirme culpable.
A dejar de intentar llegar a todo.
Aprendo a escuchar mi cuerpo, mis emociones y mis necesidades.
Y a no permitir que las opiniones de los demás tengan más peso que mi propia voz.

Paso a paso, recuerdo cómo disfrutar.
Cómo quererme.
Cómo hacerme un espacio.

He sido una luchadora por todos.
Hoy también quiero serlo por mí.

Porque cuidar de mí no significa olvidar a los demás.
Significa algo mucho más sencillo, aunque quizá, mucho más difícil:
Significa, no volver a dejarme en el olvido. 🌿

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


miércoles, 29 de julio de 2026

La ventana

 


La ventana:
Siempre escuche esta frase que nunca terminé de entender:

“Tal como es arriba es abajo”.
Dicen que el Universo nos contiene a la vez cada uno de nosotros lleva un universo en su interior.
Yo nunca lo creí.
Durante años busqué respuestas fuera: en los demás, en libros, en lugares lejanos, haciendo cursos... quería saber, quería entender el sentido de la vida, descubrir la verdad que parece esconderse detrás de todo.

Pero un día me canse, tiré la toalla y me olvide el tema ya que parecía que no llevaba a ninguna parte. Deje de hacer preguntas, decidí que mi búsqueda había sido en vano y en realidad nunca existió nada.
Paso el tiempo e incluso olvide mi eterna búsqueda del sentido de la vida, de la verdad, de…

En ese periodo de tiempo la vida me trato bien a veces, fenomenal otras y alguna vez muy mal; sin embargo nunca volví mi cabeza atrás.

Hasta que llegó aquella noche.

Soñaba que caminaba por un inmenso campo de flores, el aire cálido llevaba a la calma… y entonces descubrí sobre mi pecho una pequeña ventana blanca.
No estaba cerrada. Solo esperaba a que tuviera el valor de abrirla. No lo hice.

Sin embargo se convirtió en un sueño recurrente; prácticamente cada noche aparecía la misma ventana esperando ser abierta. Por el día empezaba a ver ventanas blancas por todas partes, como si la vida quisiera recordarme algo, algo que yo había olvidado o no acababa de entender.

Hasta que decidí dejar de huir.

Aquella noche antes de dormir me prometí a mi misma que, si el sueño volvía, esta vez abriría la ventana.

Y volvió, por supuesto que volvió.

El mismo campo; el mismo silencio; la misma calma; el mismo instante.

Esta vez respiré hondo.

Posé mi mirada sobre la ventana, con curiosidad, miedo y una mezcla de esperanza y ansiedad.

Abrí lentamente las 2 hojas…
Y allí no había un corazón roto ni vacío.

Allí había galaxias, estrellas, nebulosas, cometas y una inmensidad que siempre había estado allí, silenciosa, esperando ser mirada.
Desde ese momento entendí.
Mi búsqueda aunque aparentemente olvidada y en pausa siempre ha estado activa; solo aguardaba el momento que estuviera preparada para mirar hacia dentro.

En realidad solo necesitaba recordar que:
No necesito recorrer el universo para encontrar mi lugar en él.
Porque el universo también
ha estado siempre dentro de mí. ✨

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



martes, 28 de julio de 2026

No todos somos iguales

 

Estoy haciendo un curso sobre mujeres emprendedoras y dice:

TU CEREBRO SERÁ MÁS FELIZ SI ERES ORGANIZADA

¿Qué? Nada, pues a ponerme a ello.

Empiezo ahora mismo con la agenda.

lunes: levantarme a las 7

Ejercicio hasta las 8,45

Ducha

Desayuno

Trabajo

Etc

Así he comenzado planificando la semana.

Y...

Al tercer día...

¡He sentido estrés, no llego a todo, no consigo hacer este trabajo que era para esta mañana, la comida no está lista...!

¡Dios!

Menos mal que al final he encontrado la solución.

¿Quieres saberla?

¡A la mierda el curso! Lo que tal vez a ella le funciona, a mi me pone de los nervios.

Me gusta ser desorganiza, me gusta no tener horarios, me gusta saborear las cosas sin prisas.

Y sobre todo no me molesta, no llegar a todo si o si.

Así pues mi cerebro y yo somos más felices lejos de presiones, organizaciones, planificaciones y de todo lo que para mi, es sinónimo de estrés.

Todo este rollo es para decir que no te fíes de todo lo que te digan, que busques información fiable, que contrastes y sobre todo que escuches a tu cuerpo; que lo que a las demás les funciona tal vez a ti también te funcione o tal vez no. Y no pasa nada, solamente tenemos que buscar lo que funcione en nosotras.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


martes, 7 de julio de 2026

Hoy decido amar

 


Hoy decido dar desde la abundancia de mi corazón, no desde la carencia.
Hoy decido dar desde el amor, no desde el rencor.
Hoy decido dar desde el desinterés no desde la conveniencia
Si alguien en este camino no comprende, no valora, no entiende lo que yo ofrezco , es parte de su camino, no del mio.
Quien ama, comparte.
Quien valora, agradece.
Quien cuida, florece.
Quien comprende, bendice.
Y quien no ama, no valora, no comparte, no cuida o no comprende... quizás todavía no puede recibir desde el corazón; porque sigue transitando su propio camino de aprendizaje.
Hoy decido seguir eligiendo compartir mi luz, pues forma parte de mi esencia.
Que cada acto de amor que entregue encuentre un corazón dispuesto a recibirlo y que cada acto que no sea acogido regrese a mi trasformado en paz, amor, gratitud y luz.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



viernes, 26 de junio de 2026

Mi mundo


En un mundo donde todos corren.
En un mundo donde parece que ya no existen los límites.
En un mundo donde los problemas parecen hacerse más grandes cada día.
En un mundo donde todos estamos etiquetados.
En un mundo donde todos opinan, juzgan, corrigen y exigen.
En ese tipo de mundo decidí cuidar mi energía, proteger mi alma, mi paz y mi tranquilidad.

Porque comprendí que eso no era egoísmo; era amor propio.

En un mundo rápido, decidí detenerme a mirar el paisaje y respirar.
En un mundo sin límites, decidí establecer los míos propios.
En un mundo caótico, decidí ser estoica.
En un mundo triste, decidí reír.
En un mundo egoísta, decidí tender la mano.
En un mundo lleno de etiquetas, decidí no juzgar.
En un mundo lleno de problemas, decidí ser responsable, no culpable.
Así que hoy tal vez sea la rara del mundo.
Pero hoy me río a carcajadas.
Me visto de colores.
Pinto mi cabello.
Abrazo mi esencia sin pedir permiso.
Y elijo, cada día, que la paz sea lo más importante de mi vida.

Porque descubrí que no necesito encajar en este mundo para ser feliz; solo necesito ser fiel a mí misma.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).




jueves, 18 de junio de 2026

Se me escapa la paz

 

Paz, tranquilidad, relax… Son mucho más que palabras. En realidad son un estado en el que me gusta transitar.
Sin embargo parece que algo que trabajo tanto, desaparece de forma instantánea cuando más lo necesito.
No sé si a ti te ocurre igual.
Me da la impresión que mi paz es como mi teléfono. Me levanto con el cargador al 100% con una sensación de libertad, alegría, paz…y de repente, así sin esperarlo…

Un coche me adelanta mal.

Mi jefe me grita.
Alguien tropieza conmigo y no me pide disculpas.
El café tarda en llegar.
La tostada se ha quemado.
En la tienda no tienen cambio.
Etc.

Y así en una milésima de segundo el móvil me avisa que le queda menos del 15% de batería.
¡Si estaba al 100%, al igual que yo estaba llena de paz y tranquilidad! ¿Qué ha pasado en un instante para que todo desaparezca? En realidad no ha sido nada grave.

Ahora el móvil no tiene batería (el móvil soy yo por supuesto y la batería es mi paz, supongo que ya lo has percibido je, je, je) y ahora solo me quedan ganas de gritar, llorar, ansiedad, inquietud… ¡Adiós paz, hola caos!

¿Por qué pierdo la paz tan fácilmente?

¡Si realmente hago un montón de cosas para estar en paz!

·        Yoga

·        Meditación

·        Paseos en la naturaleza

·        Baños de bosque

·        Talleres

·        Música relajante

Si ahora que estoy en este estado de paz que anhelo me detengo a pensarlo, me doy cuenta que nada es para siempre (siquiera lo que más deseo en el mundo); así que pienso que solución puedo encontrar a esta pérdida de paz que me tortura.

Me detengo un instante frente a ella y le pregunto a dónde va cuando me abandona y si piensa volver de nuevo rápido a mí llamada; aunque hay días que la batalla se resiste a abandonarme.

Mirándola de frente cada día al fin alcanzo (creo) a discernir su respuesta.
“Todo lo que llega, se va; todo lo que se va, vuelve. Así que cuando sientas que tu paz se escapa y llega la batalla de nuevo, no te resistas; solo detente, obsérvala, ríete de ti misma; si, ríete y… respira, solo respira; No te juzgues tan duramente; cuando puedas detente:

·        Toma un descanso

·        Toma un café

·        Haz una siesta

·        Paséate por la naturaleza

·        Lee algo

·        Ponte tus mantras

·        Enciende tus velas, incienso…

·        Escucha música

·        Vete al cine

·        Ponte a ver memes

·        Etc.

Y luego seguro que tienes una gran historia que contar je, je, je; como la de ese día que alguien se cruzo en tu camino y te hizo saltar de forma incomprensible.
Estoy segura que es la única manera (o al menos la mejor, para mí) de poder disfruta cada día un poco más de más instantes de paz y amor.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).





lunes, 15 de junio de 2026

Elijo amar siempre



Aquel día Ana y sus amigas fueron invitadas a una fiesta.

Realmente esa invitación era el sueño de cualquier adolescente.

Sin embargo su madre en un acto de amor, envuelto en restricciones no se le permitió una vez más asistir. Parecía que siempre era ella quien se quedaba sin salir, quien se quedaba sin reír, quien se quedaba sin disfrutar ni conocer gente; en realidad el dolor de sentirse profundamente incomprendida la llevaba a una profunda frustración.
Ana se enfado con su madre como hacía años que no lo hacía; ella ya se sentía completamente adulta a sus 15.
Así que aquel día pensó que se lo haría pagar caro;
no se lo iba a perdonar. Ana adopto el silencio como arma para mostrar su descontento. Con cada día que pasaba el vació entre ambas era más palpable.

Su madre hacía como si no se diera cuenta. Le hablaba aunque
su única respuesta fuera el eco de su voz. Le decía cosas sencillas como:

- Hoy hace buen día.

- No olvides abrigarte.
- No olvides la mochila.


O cualquier otra frase cotidiana. Y aunque Ana no contestaba, su madre actuaba como si no percibiera aquel silencio.
Sus amigas la llamaban para compartir las risas de la fiesta , lo que aceleraba su corazón y la rabia y el orgullo hicieron aún más de ladrillos ante el muro que había comenzado a separar a Ana de su madre, impidiendo que el amor fluyera en ambas direcciones.
Sin embargo el tiempo en su infinita sabiduría comenzó a sanar las heridas, el enfado fue desapareciendo, especialmente cuando se enteró de que la fiesta había sido un desastre; esta noticia le llego cual bálsamo para su alma. Sus amigas habían bebido más de la cuenta, lo habían pasado realmente mal y, además, fueron castigadas durante mucho, mucho más tiempo del que podían imaginar.

Cuando Ana volvió a hablar con su madre, esta la sentó a su lado y no hubo reproches, solo se hizo presente un dialogo de amor y entendimiento, la madre con infinita ternura, compasión y amor le compartió una verdad que permanecería en el corazón de Ana para siempre:

—¿Sabes, Ana? Cuando te enfades con alguien que te ama, no cierres tanto tu corazón. El enfado es pasajero, pero las palabras que se dicen sin pensar y los abrazos que no se dan pueden quedarse para siempre. Las primeras dejan heridas profundas; los segundos, vacíos difíciles de llenar. Por eso es mejor hablar, escuchar y comprender antes de que el tiempo te robe la oportunidad de perdonar, porque el tiempo te roba a veces la oportunidad de perdonar, aunque no lo creas.

Hoy, Ana guardo sus palabras como un faro que la iluminaría siempre en momentos de conflicto.


Con los años comprendió que quien ama no siempre te da lo que quieres, sino aquello que necesitas. Entendió también que muchas veces los límites son una forma de amor y que quienes los ponen suelen ser quienes más desean verte bien.

Por eso, cada vez que surge un conflicto, respira profundamente, agradece y recuerda que la paz comienza cuando dejamos de querer tener siempre la razón y elegimos comprender antes que juzgar.

Porque el amor florece allí donde el orgullo termina.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).




lunes, 8 de junio de 2026

El beso que Dalí escondió

 


Dalí dibujo en mi sueño,
escondiendo algún beso
entre relojes derramados
y lunas sin regreso.
Mientras el tiempo desparramado
posa desganado.
Mi universo se muestra escondido,
mágico, prohibido,
prolijo en seres extraños,
complicados y algebraicos.
Los espejos callan.
Ya no dan consejos.
Sólo reflejan
los tiempos de los que se alejan.
Mientras Dalí pinta mi sueño,
mariposas vuelan sin pestañeo.
Magia, nostalgia...
parece que se contagia.
Vuelan, flotan, brillan...
y yo sigo buscando,
buscando entre espejos y universos
el beso que Dalí escondió.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



miércoles, 3 de junio de 2026

Sigo flotando

 


Llega un día en que te das cuenta de que todos estamos un poco rotos, un poco locos, un poco heridos.
Que somos la suma de muchas batallas: algunas ganadas y muchas perdidas.
Llega un momento en que agradeces ese curioso olvido humano del dolor; ese dolor que el tiempo va mitigando mientras embellece los recuerdos, haciéndonos creer que todo tiempo pasado fue mejor.
Y, sin embargo, aunque desees un millón de veces desaparecer de la faz de la Tierra, te aferras a la vida como un náufrago a un madero en medio de la tormenta.
Porque, aun entre las grietas, las cicatrices y el cansancio, siempre encuentras una pequeña razón para seguir flotando; tal vez no sea la más acertada, pero sí la que, en esos momentos, te mantiene a flote.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


TE MALDIGO

 


Obra seleccionada en el II Concurso de microrrelatos sobre las brujas "Susurros desde el caldero" y publicada en la antología que lleva este mismo nombre. 

TE MALDIGO

Gritaban:

-¡Bruja, bruja!
Piedras golpean mi espalda.

Pelo rapado; cuerpo golpeado; ropa raída, cara surcada de lágrimas inocentes.

Barro y sangre.

Me arrastran al poste para quemar mi maltrecho cuerpo. Entonces lo veo, destaca entre la multitud.

Frío, altivo, sonriente; ríe mientras piensa que mi cuerpo no fue suyo, pero tampoco de nadie más.

Llamas lamen mi cuerpo. El dolor desaparece.

- ¡Te maldigo!

Alcanzo a gritar; el cielo ruge y un rayo cae desde el cielo sobre él.

El infierno le espera.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

lunes, 18 de mayo de 2026

El candado

 

Esta tarde durante el paseo me he encontrado con una imagen de un candado oxidado, viejo y casi destruido, colgando de una reja.
Y he recordado que muchas personas simbolizan así su amor, un candado atado a una verja, a una valla, en un puente...
Los candados nacen brillantes, como casi todos los amores: llenos de promesas, de ilusiones, de frases como ‘para siempre’, ‘hasta que la muerte nos separe’ o ‘para siempre jamás’.
Pero al igual que al metal, el tiempo tampoco perdona a las personas.
La lluvia, el aire, los años, hacen lo suyo.
En el amor: los besos no dados, las palabras no dichas, los silencios descuidados... terminan oxidándolo todo.
Entonces el amor deja de brillar, aunque resista tormentas.
Algunos amores se quiebran.
Otros permanecen atados por costumbre, por miedo o simplemente por el recuerdo de lo que alguna vez fueron.
Y es que el problema no está en oxidarse, porque todo cambia con el tiempo.
El problema empieza cuando ya nadie intenta tocar el metal, limpiarlo, cuidarlo, abrirlo para que respire.
Porque un amor vivo no siempre luce nuevo.
A veces está desgastado, marcado, imperfecto… pero sigue teniendo un brillo interno.
Otros, en cambio, brillan por fuera aunque estén vacíos por dentro.
Y este candado me ha recordado que tal vez el amor no muere cuando pierde el brillo.
Tal vez tampoco muere cuando queda colgado, oxidado, como un viejo candado que nadie recuerda haber puesto ahí.
Tal vez el amor muere solamente cuando se abandona.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


miércoles, 29 de abril de 2026

Responder con amor abre corazones

 


El otro día llegué al trabajo tranquila, después de mi paseo matutino con mi perro 🌿

Saludé con un gran “hola” y una sonrisa a mi primer cliente. Pero él no respondió… solo preguntó escueta y directamente por un artículo.

Por un instante, mi sonrisa se desvaneció y sentí cómo mi ánimo bajaba. Hasta que me detuve.

Respiré hondo, pausado… y recordé: “cada quien da lo que lleva en su interior. Tal vez su día no estaba siendo fácil”.

Así que elegí volver a mi centro. Mi sonrisa regresó y continué atendiéndole con amabilidad. Decidí no engancharme con su gris oscuro.

Poco a poco, sentí cómo mi paz volvía a mí…y entonces, algo cambió.

De repente él, se quebró. Lágrimas cubrieron su rostro y empezó a contarme el momento difícil por el que estaba atravesando. Me confesó que no se lo había dicho a nadie, ni siquiera a su familia… pero que, sin saber por qué, sentía la necesidad de compartirlo conmigo.

Después de un rato, ya más calmado, me dio las gracias. Y prometió hablar con los suyos.

Porque entendió algo importante: hay cargas que no debemos llevar solos.

A veces, un poco de paciencia y amabilidad pueden abrir puertas que el juicio jamás tocaría 💫


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


miércoles, 1 de abril de 2026

La casa perfecta

 

Ana solo quería vivir una vida sencilla: estar junto a su pequeño, pasear en bote por las aguas cristalinas del lago, ver a su esposo José pescando, compartir confidencias y risas junto al fuego, recogiendo moras silvestres…

En cambio José soñaba con algo más grande.

Quería una casa enorme, espaciosa, llena de comodidades...
Así que se puso a ello.

Cada día después de su trabajo, seguía con otros encargos, muchas veces (demasiadas) hasta las tantas de la noche.

Así fueron pasando los años hasta que al fin compro un terreno y se puso a construir la casa de sus sueños. Ana siempre le decía que no trabajará tanto, que salieran a pasear, que estuviera más tiempo en casa con el niño y con ella... no necesitaban tanto.

José solo pensaba en un futuro perfecto, en su mansión llena de objetos y su familia sentada alrededor de una mesa perfecta...Hasta que un día por fin llego su momento soñado: “había conseguido su sueño”.
Llegó a casa emocionado y feliz por haber terminado su proyecto llamando a su esposa y a su hijo…

Solo respondió el silencio.

Una casa vacía.

Y una nota:
-”José, amor…

En la nevera está la cena, solo tienes que calentarla en el micro.

Sé que estás a punto de terminar esa preciosa casa tuya, disfrútala; disfrútala y sé feliz en ella.

Nosotros nos hemos ido a casa de mi madre.

Me duele quedarme en un lugar lleno de recuerdos de cuando éramos felices,,, pero también de ausencias, de llantos, de ver crecer a nuestro querido hijo con un padre ausente, de envejecer sola, de amor no correspondido…

José, te amo tanto como el primer día. Pero te perdí hace ya mucho tiempo.

Yo lo tenía todo y sin embargo tú querías más, no tenías bastante con esta familia humilde, cuando a mi me sobraba el mundo solo con mirarte.

Pero hoy sé que merezco mucho más que migajas, merezco alguien que elija cada día como prioridad, no como premio de consolación.

¡Cuídate por favor!”
José se quedo de pie, en silencio en medio y entonces

lo entendió:

Había construido una casa… pero había perdido un hogar.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



viernes, 27 de marzo de 2026

CUIDA TU JARDÍN INTERIOR

 

✨ CUIDA TU JARDÍN INTERIOR 🌱



En mi quince cumpleaños, mamá me hizo un regalo muy especial… aunque en ese momento, para mí, fue un poco tonto.
Me regaló una semilla. ¿Una semilla? Sí… una semilla.
Ni siquiera sabía de qué era.
Pero sus instrucciones fueron muy claras:
-“Plántala, riégala y hazte responsable de ella”.
Sin entender mucho, pero viendo la ilusión en sus ojos, le hice caso.
La planté… la regué… y esperé.
Pasaron los días… las semanas… y no salía nada.
Empecé a dudar:
-“Quizás no sé plantarla… quizás no la estoy cuidando bien…”
Cuando se lo dije, ella solo respondió:
-“Sigue cuidándola”.
Y así lo hice…
aunque con poca paciencia, algo de descuido, mucha ansiedad y muchas, muchas dudas.
Hasta que un día, sin aviso…
un pequeño brote asomó por la tierra 🌱
Mamá tenía razón.
Corrí emocionada a enseñárselo.
Era tan pequeñito… pero para mí, era enorme.
Ella sonrió y me dijo:
-“¿Ves? La paciencia, el cuidado y la constancia son la clave.
Lo más valioso no se ve de inmediato.
Nosotros somos como esa pequeña hoja…
antes de florecer por fuera, necesitamos crecer por dentro.
Por eso, nunca olvides cuidar tu jardín interior…
Incluso cuando parezca que no pasa nada.
Incluso cuando pierdas la paciencia.
Incluso cuando no veas resultados.
Porque cuando hay amor, constancia y cuidado… el fruto siempre aparece.
Y siempre te sorprende.” ✨

Esa lección siempre ha permanecido en mi interior, es más cuando estoy triste, con problemas, sin rumbo… salgo al jardín y allí esta aquella pequeña semilla, hoy convertida en un robusto árbol recordándome el mejor regalo y lección de mi vida.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



SACRIFICIO CONSCIENTE

 Obra selecionada en el concurso Microatardeceres Nocturnos IX y publicada en el libro del mismo título. SACRIFICIO CONSCIENTE Perfecto a...