🌱 Llevaba meses diciéndome:
«Uf… hoy va a ser.»«Esta semana sí que sí.»
«Seguro.»
«De el lunes no pasa. Voy a empezar a cuidarme más.»
Lo pensaba todos los fines de semana.
Todas las mañanas, mientras iba corriendo hacia el autobús porque no llegaba y casi me faltaba el aire.
Y también cuando llegaba a casa sin energía, pensando que tenía que cambiar algo.
Pero al final siempre encontraba una razón para dejarlo para otro momento.
Hasta que me apunté a un reto llamado “Reset Interior”.
Aprendimos a respirar; luego, a hacer una pausa; a observar; a escucharnos...
Un
día me detuve y me pregunte:
«¿Qué necesito
realmente?»
La respuesta apareció enseguida:
«Necesito
descansar. No puedo más.»
Y entonces me di cuenta de algo:
llevaba tanto tiempo diciéndome que tenía que cuidarme que había
olvidado preguntarme qué necesitaba realmente.
Además, siempre
había pensado que descansar era perder el tiempo.
Así que esta
vez no decidí hacer un gran cambio.
Decidí hacer un pequeño
paso.
Cuando llegué a casa, dejé el teléfono sobre la mesa,
preparé una taza de café y me senté en el balcón.
No hice
nada.
Simplemente olí el café, respiré y lo tomé
tranquilamente, sin sentirme culpable.
Solo estuve allí.
Y
cuando entré pensé:
«¿Y esto qué es? ¿Esto es
todo?»
Sí.
Pero lo había elegido yo.
Al día
siguiente volví a hacerlo.
Y no… aquello no cambió mi vida
en una semana.
Pero empecé a notar algo mucho más
importante:
empecé a cambiar la forma en la que me relacionaba
conmigo misma.
Porque a veces creemos que necesitamos dar un
gran salto para cambiar nuestra vida.
Y quizá no.
Quizá
solo necesitamos empezar a dar pequeños pasos en la dirección que
necesitamos.
🌱 Así que ese es nuestro reto esta semana:
No
cambiarlo todo.
Elegir un pequeño paso… y darlo. 💜
Autora: Rosa
Francés Cardona (Izha) |
No hay comentarios:
Publicar un comentario