Regocíjate ante los regalos UCDM

Dar y recibir es lo mismo 
Todos los regalos que mis hermanos me hacen me pertenecen

¿Cuántas veces nos ha pasado esto?
Eres una persona que no suele negar nada a nadie, si alguien necesita un favor, sabe que puede acudir a ti sin problema, siempre estas dispuest@ a escuchar y ayudar.
Sin embargo te rezagas para pedir ayuda, comprensión, consejo… de los demás.
Suena raro, estas dispuest@ a dar y sin embargo de forma inconsciente rechazas pedir.
¿Has analizado las causas?
Por lo general suele remontarse al pasado, tu inconsciente te “castiga” pues piensa que en algún momento del pasado no fuiste los suficientemente “buena persona” y te mereces estas carencias, por lo que no serías una persona digna si aceptarás la ayuda de los demás, en realidad te sientes inmerecedor@ de halagos, ayuda…
En realidad quien piensa así es el Ego, es él el único que ve pecado, rencor, castigo, inmerecimiento… el amor/Ser solo ve a través de los ojos del amor y este solo ve: amor, alegría, merecimiento, paz, compasión… Y solo a través de los ojos del Ser veremos que somos merecedores de todo lo hermoso y amoroso que recibamos.
Solo a través de estos ojos sabremos qué:
Dar y recibir son lo mismo (lec 108 UCDM).
Todos los regalos que mis hermanos hacen me pertenecen (lec. 315 UCDM).
Así pues cada vez que un/a hermano te tienda la mano, te alague o te ofrezca un gesto amoroso:
Regocíjate y recuerda que eres parte de la Unidad creacional.

Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

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