miércoles, 18 de diciembre de 2024

Hay una persona que...

 

¿Sabes? Hay una persona que cada día me machaca la oreja

Que cada día me recuerda lo poco que valgo

Que opina de mi físico

Que critica mi aspecto

Hay una persona que cada día susurra en mi oído cosas que no me gustaría oír

Alguna vez, logró callarla

Alguna vez consigo, decirle que ya está bien

Sin embargo sigue ahí; cada día, cada mañana, cada tarde, cada noche

No cesa en su empeño

Me recuerda cada día, cada hora, cada momento, cada instante, lo pequeña y lo inválida que soy

Y te preguntarás que por qué sigo con esa persona

Yo también me lo pregunto, pero por mucho que intente separarme de ella ahí sigue a mi lado, machacándome cada día y yo escuchando en silencio, sin atreverme la mayoría de veces a contestarle, a plantarme y decirle ya está bien

y seguirás preguntándote por qué consiento esto

Seguramente, porque creo que casi todos lo consentimos y casi todos conocemos a esa persona que me hace esto

Al menos, en mi caso. esa persona soy yo

Mi peor enemiga, la que más duramente me juzga, la que más me exige y a la que más me cuesta silenciar y por si fuera poco, la que más me cuesta amar

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

viernes, 29 de noviembre de 2024

Es hora

 

Cierra los ojos
Apoya la cabeza en mi pecho
Estas cansada, demasiado cansada
Este viaje ha sido largo
Déjate abrazar por mí
Repararé las grietas de tu corazón
Secaré tus lágrimas
Cierra los ojos
Estoy a tu lado
No temas
Llega la hora de tu descanso
Deja que te añoren
Deja que lloren
Deja que todo quede
Es tu hora
Hora de descansar
Hora de soltar
Vente a mi lado
Es hora de partir
Deja que mi frío beso te cubra
Deja que la muerte te abrace
Todo termina
El miedo, el dolor ya no están
El amor, los recuerdos, las risas...
Permanecerán

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

martes, 19 de noviembre de 2024

EL FANTASMA DE SIR WILLIAM

Cuenta la leyenda que los días de luna llena en los que hay tormenta si paseamos bajo la sombra del  Tower Bridge (Puente de la Torre) podremos encontrarnos con el fantasma del emblemático William Wallace.

Si bien es verdad que los datos históricos son escasos y tal vez entrelazados con el mito; las crónicas de la época no ocultan la que posiblemente fue la más cruel de las ejecuciones realizadas en Londres.

Este ocurrió en la persona de: Sir William Wallace.

El escocés Sir William Wallace lucho por la independencia de su pueblo contra Inglaterra; hábil diplomático, obstinado luchador y gran estratega; dio su vida por su pensamiento utópico (en aquel momento).

Sir Wiliam Wallace era un hombre fornido y extremadamente alto, rozando los dos metros, conocido también con el sobrenombre del Gigante, además hablaba tres idiomas y era extremadamente culto, pues en un principio pensó en ser clérigo, no obstante el clima de tensión, frustración y opresión en el que vivía su pueblo le hicieron cambiar de opinión y luchar por expulsar a los ingleses de sus tierras y lograr la independencia de Escocia.

En 1297, concretamente el 11 de septiembre gano su batalla más emblemática, la batalla de Stirling, que posiblemente todos recordemos, gracias a una gran película “Braveheart” dirigida y protagonizada por Mel Gibson, aunque con alguna que otra inexactitud histórica.

Sir Wiliam Wallace fue apresado el 5 de agosto de 1305 en las inmediaciones de Glasgow, una vez prisionero fue llevado a Londres en un viaje que duro 17 días, los cuales paso atado a un caballo; una vez en Londres fue juzgado y condenado por alta traición; cosa que siempre negó; pues nunca juro lealtad al rey de Inglaterra.

Su ejecución fue especialmente truculenta y las crónicas de ella son pavorosas y llenas de horrendos detalles, en realidad esta tortura fue barbará incluso para la época de la que estamos hablando, ni  a la peor de las alimañas se la trato nunca igual.

Sir William fue sometido a tres días de interminables torturas, durante las cuales:

Fue  arrastrado por caballos por las calles de Londres; desnudo boca arriba y sujeto por los pies; su cuerpo pronto quedo lacerado y destrozado debido a la fricción contra las piedras de las calles; sin embargo sobrevivo a semejante tortura.

No contentos con ello su cuerpo sucio, herido y lleno de magulladuras, fue expuesto al público y apedreado por los habitantes londinenses, vapuleado e insultado, con la finalidad que  se confesase culpable de alta traición; aunque él siguió negándolo. Pese a los golpes también sobrevivió a esta tortura

Finalmente el 23 de agosto de 1305 fue ahorcado, sin embargo, no sería este el fin de su amargo suplicio, pues en aquella época no era extraño ahorcar a la víctima hasta dejarla moribunda, para después reanimarla y continuar con otras crueles y horripilantes torturas.

Solo así serviría de escarmiento a todo un pueblo y les amilanaría en sus sentimientos independistas.

El verdugo continuo tenaz su cruel trabajo, seguramente sin inmutarse.

 ¿Me pregunto de qué estarían hechos aquellos “hombres”, cómo sería su alma y si realmente podrían dormir?

Sir William continuaba vivo; así pues, la siguiente tortura de la lista sería arrancar los dientes con unas sucias y oxidadas tenazas, al apretar la boca Si William como defensa el verdugo le desgarro la boca, dándole un aspecto si cabe más macabro.

Continuó la sucesión de torturas, pues seguía vivo y sin pedir piedad ni confesar los delitos por los que le acusaban;  le arrancaron los testículos y con un hierro caliente cicatrizaron la herida, ¡aún podía sufrir un poco más!

Lo siguiente sería abrirle el vientre en canal; ante su mirada nublada por el dolor vio como enrollados a una polea le fueron sacando los intestinos de una forma especialmente lenta y cruel.

Ojos nublados por el dolor, sangre empapando su visión, boca escupiendo sangre y sin dientes,  cuerpo desmembrado con los intestinos sobre el techo; con apenas algún momento de lucidez, pues el suplico era tan atroz que lo sumía en la inconsciencia y seguía sin declararse culpable de alta traición; esta confesión nunca brotaría de sus labios. Aunque se dice que en su último aliento extrajo fuerzas para maldecir a todos los británicos y juro que su alma buscaría la venganza sin descanso; pues podían destrozar de su cuerpo, sin embargo nunca lo desposeerían de su dignidad y deseos de venganza.

¡Al fin tras tantos días de tortura, su cuerpo no aguanto más y murió!

No obstante no termino aquí su suplicio; cortaron su cuerpo en pedazos y fue expuesto en diferentes poblaciones de Inglaterra para escarmiento de posibles traidores que deseasen seguir sus pasos.

En Londres en el puente de London Bridge, en la Puerta de los Traidores,  fue expuesta su cabeza clavada sobre una lanza, para que todos los londinenses pudiesen ver el final del temible traidor.

Esta macabra costumbre de exhibir las cabezas de los condenados a muerte, perduraría varios siglos.

Y aquí es donde se forja la leyenda sobre no solo su personaje emblemático, sino sobre su fantasma.

La más extendida  sitúa su fantasma en el Castillo de Ardrossan, en Escocia, su país natal. Otra leyenda sitúa su fantasma en el hospital St. Bartholomew’s Smithield (Londres) donde finalmente murió y donde se ejecuto durante muchas décadas a prisioneros y protestantes de manera macabra, ante la atenta mirada del público asistente.

Pero tal vez la más desconocida, siniestra y lúgubre de todas se sitúa a los pies del puente levadizo Tower Bridge que cruza el Támesis.

Cuentan los pocos que afirman haber sobrevivido a la aparición de Sir William que este está hambriento; no de comida terrenal, sino de almas de suicidas; pues su alma en pena es como un caníbal que necesita de otras energías oscuras para poder alimentarse y continuar con su interminable agonía.

Cuando alguien se acerca al puente con intención de acabar con su vida, su alma se oscurece y atrae al alma hambrienta de Sir William y si el suicida en un último segundo de cordura duda sobre qué hacer, en ese preciso instante se le manifiesta la figura tétrica, horripilante y gigantesca de Sir William; al acercarse su aspecto es espelúznate y desgarrador; alta como un gigante, su figura traslúcida y pálida parece diluirse entre la niebla londinense y el vapor del agua del Támesis; y en el preciso instante que aterrados le miran, con sus manos ensangrentadas, resquebraja su vientre, extrae sus intestinos y los sujeta con una mano, al mismo tiempo que con la otra mano arranca su cabeza de cuajo y la ofrece al suicida; sus cuencas están vacías, por ellas asoman unos  gusanos carnosos que no cesan de moverse al mismo tiempo que inquisidores te observan, mientras de su boca descarnada y casi sin dientes brota una risa tan endemoniada que te sumerge en lo más oscuro del Hades.

Presa de la desesperación y el miedo, el suicida pierde la poca cordura que le pudiese quedar lanzándose al vacío, sin pensar en nada más que en huir de aquella espeluznante aparición y de aquel lugar, sin percatarse que de repente formara parte de el para siempre jamás y que su condena no ha hecho más que comenzar.

En el preciso instante durante el cual el cuerpo se desploma al vacío presa del terror, rememora todo lo que le ha llevado a aquel inhóspito lugar, los motivos por los que pretendía terminar con su vida de súbito carecen de sentido y la caída se asemeja a un declive eterno sin fin.

Allí en medio de las oscuras, truculentas y frías aguas del Támesis están todas las almas hambrientas, esperando, cual boca espeluznante llena de colmillos voraces de dolor, miedo, rencor… pues de ello se alimentan.

Abren su estremecedora boca llena de colmillos hambrientos de almas oscuras y en el mismo intervalo aparece una segunda mandíbula retráctil proveniente de su interior, está compuesta de algo parecido a incisivos, recubiertos de una exo-baba que resulta asquerosamente aterradora, nauseabunda y vomitiva; el suicida sabe que nunca podrá salir de allí, que quedará atrapado, masticado y digerido por semejante y espelúznate monstruo y que pasará a formar parte de ella para siempre.

Cuando en días posteriores recogen su cadáver del Támesis, nadie se pregunta realmente a que se debe esa expresión de terror que tiene en el rostro, ¡siquiera hay quien se pregunte qué tiene de extraño este lugar que atrae a tantos suicidas!

Incluso hay quien cuenta que iban paseando tranquilamente por el puente cuando de improvisto alguien que aparentaba pasear como ellos con normalidad,  pareció caer presa del pánico y sin ninguna explicación, corrió hasta la barandilla lanzándose  al vació.

Si es verdad esta historia o tenían otras razones no lo sé, solo puedo decir que se llevaron sus razones al fondo del río, solo cuento lo que a mí se me ha dicho. Si bien algunos dicen que se trata de una leyenda urbana carente de sentido, otros lo creen a pies juntillas, ya que puede ser corroborada; pues los datos históricos son ciertos y la existencia de un número extremadamente elevado de suicidas en la zona también.

Los más osados  afirman que si paseas por el puente en una noche de tormenta podrás ver a Sir William junto a todos los condenados, decapitados y suicidas merodeando por el lugar.

Si bien te advierto que no acudas solo al lugar, a no ser que quieras formar parte también de este ejercito de muerte hambriento de almas y carente de descanso hasta el fin de la humanidad.

Al menos esto último es lo que afirma el pequeño número de personas que dice haber sobrevivido a las fauces de la muerte al intentar suicidarse en el puente de  la Torre.

O al menos eso es lo que dijeron al sacarlos fríos y presos del pánico del río y antes de ser ingresados para siempre en una institución mental, cautivos de una locura de la que nadie ha logrado salir.

Cuentan sus cuidadores que cada noche de tormenta deben de ser aislados con camisa de fuerza, para que no se auto-lesionen y sus gritos desgarradores se pierden en el ruido nocturno de las calles de Londres.

Me repito, no sé si es cierta historia o no, no obstante los trabajadores de esta institución mental, los días de tormenta no pasan por Tower Bridge y los más precavidos incluso evitan pasar por el puente cuándo ya ha anochecido.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

 

miércoles, 4 de septiembre de 2024

No eras suficiente

¿Sabes? Me enamoré de ti sin saber que estabas vació por dentro
Sin saber que me consumirías cada día un poco más
Sin saber que tu vacío solo podía llenarse de otras fuentes
Sin saber que me agotarías, que exterminarías de mí cada pizca de autoestima que me quedaba
Llorando cada día sin comprender, sin saber
Cada lágrima mía era una victoria tuya
El silencio se apoderaría de mí hasta consumirme por dentro
La soledad me atormentaría cada instante a tu lado
Al final me agoté de mendigar una sonrisa, una palabra, un abrazo...
Solo cuando me alejé vi lo equivocada que estaba
No es que yo no fuera suficiente, realmente eras tú quien no era suficiente 

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


miércoles, 7 de agosto de 2024

HÁBITOS DIARIOS SANOS:

 

HÁBITOS DIARIOS SANOS:
Esta pequeña lista de hábitos diarios deberían de estar presentes cada día en tu quehacer diario.

Antes de levantarte:

Lo primero que debes de hacer al abrir los ojos es dar gracias por este nuevo día y hacer varias respiraciones profundas.

Cuando estés en el cuarto de baño mírate al espejo y dedícate una palabra mínimo hermosa hacia tu persona.

En el desayuno desconecta de las redes/radio/TV… dedícate solo a desayunar y disfrutar de ese pequeño instante.

Haz una pequeña practica de Ho’Oponopono o mantras antes de salir de casa.

Haz de tu comida algo consciente, sano y agradable.

Dedica un pequeño espacio de tiempo diario solo para ti, para hacer algo que te resulte agradable y enriquecedor: leer, estudiar, pasear, ir a algún lugar…

Cuando estés en la cama repasa brevemente el día de hoy y agradece cada cosa que te ha ocurrido en el día de hoy y haz otra pequeña práctica diaria de Ho’Oponopono, mantras, oraciones, deseos…

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


jueves, 1 de agosto de 2024

Luna de algodón

Buscando la luna llena 

Encontré una flor de algodón

Blanca

Suave

Hermosa

A solo un paso de mis dedos

Hermosa luna de algodón

Acaricia nuestros rostros

Enjuaga nuestras penas

No dejes que nos desviemos de nuestro destino

Ilumina nuestras vidas

Hermosa luna de algodón

Suave y delicada flor

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

viernes, 26 de julio de 2024

Anestesia Para el Alma

Anestesia para el alma

 Discusiones, enfados, malestar, tristeza, carencias…a veces no nos damos cuenta en qué momento se va llenando el vaso.

Si bien estas emociones las tenemos todos, lo importante es no caer en permanecer en esa emoción.
Tenemos una  poderosa frase gatillo 'Anestesia para el Alma', una herramienta clave en Ho'oponopono para aliviar el dolor emocional y físico.
CUANDO UTILIZAR ANESTESIA PARA EL ALMA?

En Cualquier momento de tristeza, dolor físico o emocional, cuando estemos pasando un duelo, cuando estemos sin rumbo, tristes, solos, enfermos…
🔹 Este hermoso mantra te ayuda a reconectar contigo mismo y a sanar desde dentro.
🔹 Recuerda repetir 'Anestesia para el Alma' especialmente en esos momentos difíciles, aunque parezca complicado hacerlo.

💗 La herramienta anestesia para el alma busca dar alivio a los dolores físicos y del alma.
💗 Anestesia para el alma ho’oponopono calmará tus dolores  a través de la compasión, amor y perdón.
💗 Actúa como un calmante para ese dolor y te ayuda a bloquear, mediante la aceptación, el sufrimiento que puedas estar sintiendo.
💗 Te dará un gran alivio al dolor que sientes, rápidamente actuará sobre tu mente subconsciente para “anestesiar” esos sentimientos, para que ya no te causen malestar.

💗«Anestesia para el alma, Anestesia para el alma, Anestesia para el alma» 💗

Integra esta herramienta en tu práctica de Ho'oponopono y experimenta su poder sanador, es un poderoso anestésico físico y psíquico. Comparte en los comentarios cómo 'Anestesia para el Alma' ha entrado en tu vida y te ha ayudado a encontrar calma en los momentos difíciles.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


viernes, 21 de junio de 2024

¿TÚ MENTE ES CÓMO UN MONO?.( DE RAMA EN RAMA ).


¿Tu mente salta de idea en idea al igual que los monos de rama en rama? Este es tu vídeo <3 #saludmental #crecimiento personal #amorpropio #stop 

martes, 4 de junio de 2024

No siempre estaré

 

Quiero decirte una cosa:
-"¡No siempre estaré!"
Me es muy cómodo decir que siempre estaré cuando me necesites; es hermoso y confortable. Sin embargo, no es cierto.
Es posible que mañana necesites que te abrace y yo no esté a tu lado.
Es aceptable que tú te encuentres sola, me necesites y yo no esté.
Es comprensible que solo quieras unas palabras de aliento y yo no te las diga.
¿Y sabes?
No es que no sea tu amiga; no es que pase de ti...
Solo es que a veces puedo estar envuelta en mi propia tormenta emocional y no ver la tuya y al contrario.
No esperes que los demás estén; búscales, llámales, pide ayuda...
No falla quien no está, no son adivinos; fallamos al esperar sin pedir.
Y… créeme cuando te digo que es muy complicado pedir, que es muy difícil llamar, que es tremendamente embarazoso buscar… sobre todo cuando tú siempre has estado en el otro lado; el de dar.
Así que si me necesitas y no me encuentras:
¡¡Llámame!!
Ten por seguro que yo así lo haré; solo si llamo a tu puerta más de una vez y no estás es cuando me alejaré.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


lunes, 29 de abril de 2024

Mis gatas mágicas

 Soy Lucas, tengo 13 años y voy a la academia de inglés todos los sábados.

Hoy Nieves mi profesora me ha pedido que le cuide a sus gatas que tiene que irse a EEUU a ver a su familia, pues ha sido abuela y quiere ver a su hijo.

Dice que sus gatas son especiales y no pueden quedarse con nadie que no sea yo.

Mis padres dice que si, que vale. Cosa rara porque yo tengo perros.

No se en que son especiales Lola y Pepa, aunque son muy bonitas y un poco locas.

Yo juego mucho con ellas en su casa y supongo que por eso me pide que me las quede.

Ya en casa están tristes y tienen miedo, no sé porque si somos amigos.

Poco a poco duermen conmigo en la cama, me muerden y arañan jugando y se esconden en el armario, dentro de una maleta…

Pero yo veo cosas raras y mi padre no me hace caso, dice que sueño mucho, que tengo mucha fantasía.

Cuando hablo por Skipe con mi profesora de inglés Nieves y le cuento cosas solo se ríe y no dice nada.

Yo no pienso como mi padre, así que busco por Google y encuentro esto:

“Cuenta la leyenda que, hace varios siglos, el Sol le suplicó a la Luna que le tapara un rato, que le diera una coartada para ausentarse del cielo, para bajar a la Tierra y ser libre, aunque sólo fuera un momento. El Sol quería dejar de ser el centro del Universo, quería que nadie se diera cuenta de su presencia, pasar inadvertido para sentirse liberado de tanta presión. La Luna, ante tanta súplica, accedió, y un día de junio cuando el sol más brillaba, la Luna se acercó al Sol, y le fue cubriendo, poco a poco, para que a los mortales de la época no les sorprendiera de golpe la oscuridad. El Sol, que desde lo alto hacía millones de años que observaba la faz de la Tierra, no lo dudó, para sentirse libre y pasar desapercibido se hizo corpóreo en el ser más perfecto, rápido y discreto que había; UNA GATA NEGRA. La Luna, perezosa, en seguida se sintió cansada, y sin avisar a su amigo Sol, se fue apartando. Cuando Sol se dio cuenta ya era demasiado tarde, salió corriendo hacia el Cielo, y tan rápido huyó, que se dejó en su morada momentánea parte de él; cientos de rayos de Sol se quedaron dentro de la Gata Negra.
Desde entonces, todos los gatos que nacieron de la Gata Negra eran lo que nosotros, por desconocimiento, llamamos GATOS CAREY. Su manto oscuro se ve roto por cientos de rayos rojos, amarillos y naranjas. Y lo que la gente tampoco sabe es que su origen solar les atribuye propiedades mágicas, ya que atraen la buena suerte y las energías positivas.”

Entonces veo que Pepa y Lola son en realidad gatas carey o gatas mágicas.

A partir de ahora voy a espiarlas y ver si estoy loco, soñando o son mágicas.

Ya es muy tarde, mañana tengo cole y estoy muy cansado, creo que me voy a dormir.

Lola sale a la ventana y se pone a maullar, la luna se acerca a ella y se hace grande, grande, grande, parece que este a punto de entrar en mi cuarto, Lola salta dentro de la luna y Pepa le sigue.

No puede ser ¿estoy loco? Sigo haciéndome el dormido cuando se acerca la luna mucho, mucho y saltan Lola y Pepa.

-¿Qué pasa aquí? Les digo:

Y ellas se colocan de pie mirándome y dicen:

-Nada, hemos ido de paseo a ver a nuestras amigas gatas y a ver a nuestra mama Nieves.

Me caigo muerto del susto.

Pero les digo:

-Quiero ir con vosotras.

Al día siguiente me despierto muy cansado para ir al cole y las gatas solo dicen.
-Miau, miau…

Yo les hablo y ellas no me contestan.

Sera un sueño.

Llega la noche y cuando debo de dormir, vuelvo a ver la luna acercarse y a Pepa mirando sobre la ventana.

Y entra en la luna, Lola intenta hacer lo mismo, la cojo del rabo y…

Entro en la luna, es grande, suave, huele a chuche.

Lola y Pepa vienen enfadadas y me arañan.

-No podemos hacer nada, ya lo ha visto todo, que se venga

Dice Pepa

Miro y la luna está llena de gatas carey, todas hablan y hablan.

Veo como la luna se acerca a otra ventana y saltan 3 gatas más.

No sé cómo puede con tanto peso, por esto esta redonda ya no caben más gatas.

La luna se acerca a otra ventana y poco a poco veo la cara de una persona asomada.

Es Nieves mi profesora.

Pepa y Lola se asoman y le lamen la cara, Nieves me mira y dice:

-Hola, sabía que verías que son mágicas y que solo podían estar contigo que también eres mágico como yo.

Salta y veras cuantas cosas hay aquí

Su hijo es militar y estaban en una base de EEUU

-No hagas ruido o nos detendrán.

Es lo más, hay tanques, hammers, misiles, aviones…

Nunca había visto nada igual, me pongo un traje militar y es la caña, hacemos prácticas de tiro y subimos en los tanques y participo en un desfile militar.

Lo he pasado muy bien y Nieves me dice que es hora de volver a casa, Lola y Pepa han estado con ella jugando todo el rato.
Al rato aparece la luna y se hace grande y más grande.

Lola entra en ella, Pepa me empuja y entra de un salto.

Nieves, Lola, Pepa y los otros gatos me obligan a jurar que no contare nada y si quiero volver solo deberé de esperar a que sea luna llena para poder entrar en ella con todos los gatos mágicos.

Ahora de vez en cuando Lola y Pepa cuando mis padres no nos miran, me guiñan un ojo y se ríen conmigo, esperando el nuevo día de aventuras.
Es genial tener gatas mágicas, la próxima visita será en un entrene militar de supervivencia.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



viernes, 12 de abril de 2024

Te esperé siempre

 

Te esperé siempre

Aún hoy en el ocaso de mi vida, puedo cerrar los ojos y ver de nuevo aquel paisaje de vías entrelazadas de mi infancia; e incluso si aprieto fuertemente los ojos puedo oír palabras como: catenaria, entretraviesas, distribuidor de bornes, achaflanamiento de carriles y un montón de palabras más de las que ya he olvidado su significado, pero que a mis oídos suenan como música celestial; en realidad, suenan a sueños de infancia.

Así pensando en todo esto, acabo de darme cuenta de algo muy curioso; esta imagen en mi mente de vías entrelazadas, de vagones, de viajeros… llega a mi mente en blanco y negro, ¡me parece muy curioso! Es como si el tiempo hubiese borrado poco a poco su color, no por ello es una imagen triste; en realidad es una imagen nostálgica y llena de amor; una imagen en blanco y negro como la de los recuerdos de épocas pasadas, recuerdos de infancia donde los ojos inocentes de un niño no eran capaces de ver sufrimientos ni carencias.

Vivía con mis abuelos, mi abuela es de quien más recuerdos conservo; el abuelo Emilio era recto, muy recto, demasiado recto. La abuela María era dulce y me quería con locura.

Con mis ojos aún cerrados la veo como si fuese hoy:

Cabello canoso, coronado por un mechón completamente blanco en un lateral y recogido en un pequeño moño bajo; rostro cansado, arrugado, pero para mí de extrema belleza; mi abuela desprendía bondad; siempre vestida de negro con su delantalillo, su ropa extremadamente remendada, pero perfecta. Cada noche nos quitábamos la ropa y nos quedábamos en saya* para que la abuela limpiase su vestido y el mío; pues como ella decía:

-¡Ana, ser pobre no es ser sucio! ¡Que nadie pueda hablar mal de ti nunca, ni decir que vas sucia!

Así pues, con frío o calor, la abuela limpiaba el único vestido que teníamos; el de los domingos era solo para ocasiones especiales; en invierno nos quedábamos junto al fuego y la olla de agua caliente con cenizas (para devolverle a la ropa su color oscuro) y dentro la ropa que luego tendería junto al fuego para poder vestirnos por la mañana. Rememoro el olor a leña de mi ropa, aquel olor que entonces no me gustaba, hoy me huele al perfume más caro del mundo; el del amor, de mi pobres abuelos por mí, ese que nunca se puede comprar con dinero.

Una, vez amanecido iba algún día al cole, la abuela decía que tenía que aprender a leer, que era muy importante -¡cuánta razón tenía y que poca importancia le dábamos en ese tiempo a los estudios!- ella sabía leer cosa rara en esos años, lo curioso es que solo sabía leer letra de imprenta, no la escrita a mano.

Hoy miro a mis nietos ¡tan pequeños! Y pienso que cuando tenía 5 años mi abuela me enviaba a cuidar niños a cambio de una merienda y a lavar los platos a casa de algunas familias a cambio de un plato de caliente. Veo a mi nieto de 10 años y lo encuentro tan pequeño, tan frágil y me pregunto cómo han cambiado tanto las cosas.

A cambio de un plato de comida, limpiaba y cuidaba niños más pequeños que yo; sin embargo no es que mi abuela fuese una tirana, es lo que había en aquellos tiempos de carencias, después de una guerra que nos sumió en la pobreza ¡bueno, no sé si nos sumió, en realidad, para mí era lo que había, no había conocido otra cosa!

Mi abuelo estaba todo el día haciendo jornales para poder subsistir y mi abuela además limpiaba y con todo eso solo podíamos subsistir.

Nuestra casa era humilde, no, lo siguiente; una bombilla alumbraba toda la estancia (y las menos horas posibles, pues era un lujo), un pequeño fuego servía para calentarnos y para hacer la comida y múltiples agujeros hacían que el aire y la luz de la calle entrarán por doquier; mi abuela todos los sábados ponía un caldero de cal para arreglar los agujeros y encalaba la casa, para que luciera blanca y bonita.

La recuerdo siempre trabajando, con su sonrisa, sin quejarse de nada.

Todas las noches a la hora de dormir me arropaba y me contaba “mi cuento”.

-¡Cuéntame abuela, donde esta mamá!

-Tu mama, cariño, partió a hacer las Américas, te dejo conmigo con todo el dolor de su corazón y partió en un gran barco; surco el mar durante meses, vio ballenas, que son unos enormes peces en los que cabe un tranvía entero y una vez allí un príncipe indio quedo prendado de su gran belleza y de sus cabellos largos y rojos y se caso con ella; ahora ella es la reina junto con su marido y cuando tengan mucho, mucho oro, vendrán a por ti y tú serás la princesa de la más grande y temida tribu americana.

Con todo el oro comprarán un gran barco y con toda la tribu vendrán a España, una vez aquí cogerán el primer tren y todos vendrán cargados de los más hermosos regalos a por su hermosa princesa.

¡Imagina que fiesta más grande y preciosa cariño!

Pronto quedaba dormida y soñaba con los indios, con mi mama reina y me imaginaba  a ese robusto y hermoso indígena como mi papa, pues al mío no lo conocí.

Cada día recordaba cuando me trajo a Valencia, y desde la estación llegamos a casa de mi abuela, me presento a mis abuelos y me dijo:

-Espérame un rato en la calle.

Después de una acalorada discusión mi mamá salió y me dio un beso.

-Quédate con la abuela, mamá vendrá pronto a por ti.

Aún la recuerdo camino de la estación, con una pequeña maleta, labios rojos, hermosa falta tipo lápiz, una impecable camisa blanca y sobre todo su hermosa cabellera roja, roja como el más bello amanecer, como un fuego ardiente en medio de una pradera; su cabello brillaba bajo los reflejos del sol, mientras andaba sin mirar atrás, siquiera una vez más.

Desde entonces, acudía cada día a la estación, miraba a los pasajeros que llegaban de los trenes de larga distancia, por si había llegado mamá.

Preguntaba a los conductores del tren, a los empleados, a los revisores…

Nadie sabía decirme sobre una reina india, con cabellos rojo fuego y de su séquito.

En aquellos andenes, pase parte de mi vida; esperando a alguien que nunca llegó, todos los empleados de la estación me conocían y a veces compartían conmigo un poco de manzanilla caliente en invierno, mientras hablaban de sus cosas y escuchaban mis fantasías.

Muchos años después, ya adulta, me entere de toda la verdad.

Mis pobres y humildes abuelos, tenían una sola y hermosa hija; su ojito derecho, sin embargo esa hija, resultó ser ambiciosa y envidiosa, quería aquello que ellos no podían darle, así que se lió con el “señor” de la casa donde ella trabajaba como interna y quedó embarazada, con la esperanza de convertirse en la señora de la casa, con lo que no contaba era que la echaran a la calle con un poco de dinero para mantener a la criatura y bajo la norma de no volver; ella no obstante cuando se gasto todo el dinero, chantajeó durante un tiempo al señor, hasta que este confeso la verdad a la mujer. ¡Y, como no! En aquellos días pasos lo que tenía que pasar; su mujer lo perdonó.

Así que sin dinero, hermosa aún y llena de ambiciones, solo le molestaba una cosa “un paquete” que le impedía llevar su vida.

La única solución que le vino a la cabeza, fue dejar “el paquete” a sus padres y si estos no lo querían pues otra opción sería dejarlo en una institución, en aquellos tiempos después de la guerra no era nada fuera de lo común.

Mis pobres abuelos y amargados, por todo el escándalo de su hija, no podían aceptar una niña, diminuta y legañosa, sin enfrentarse a todas las habladurías del pueblo; mi abuela solo pensaba que podría parle de comer a esa niña, si ellos apenas subsistían, encima cuando todo se supiese en el pueblo podrían perder el trabajo.

Ante la visión de aquella niña desamparada, que era yo y sabiendo cual sería su destino, los abuelos decidieron criarme como si fuese su hija y realmente hicieron bien su trabajo, nunca me considere menos que otras niñas, nunca me faltó cariño y la poca comida que había era principalmente para mí.

Nunca hablo mal de mi madre, es decir de su hija; siempre me contó como me quería, lo guapa y buena que era, como enviaba dinero desde América…

¡Mentiras, piadosas y llenas de amor; sin embargo, mentiras!

Gracias a ellas mi infancia fue feliz; en realidad no es así, mi infancia fue feliz gracias al sacrificio de mis abuelos; al amor que fueron capaces de darme; a su renuncia de lo poco que tenían para compartirlo conmigo; a como escondían del dolor que les causaba su hija, para que yo no sufriera.

Muchos años después supe de ella, digo ella, pues decir hoy mamá, me parece casi un chiste, mi mamá y mi papá se llamaban: yaya y yayo.

Supe que ciertamente hizo las Américas, que ciertamente estuvo en un gran barco durante meses, hasta que llego a su destino; aunque no existió ningún hijo de ningún rey, ni ningún príncipe, ni tribu, ni nada similar.

Si, encontró marido allí y formo una familia, nunca se acordó de sus padres ni de su hija; mi abuela se canso de enviarle cartas y cartas e incluso alguna foto mía y de decirle lo apurada que estaba y que enviase algo para que pudiese comer la “niña” y ella apenas contesto una decena de veces; diciendo que estaba muy bien y que era muy feliz. Como si yo fuese solo un mal sueño y no existiese.

¿Cómo  puede una madre olvidar a su hija?

No dejo de pregúntame hoy esto, miro a mis hijos y el amor se expande, ¿cómo una madre puede olvidar ese amor?

De todas formas ya poco o nada importa, apenas se cruza en mis pensamientos.

Hoy en el ocaso de mi vida solo cierro los ojos y veo un emparamado* de vías de tren y me veo a mi misma esperando a mi mama, ahora con los ojos cerrados y tranquila en el silencio de la noche, escuchó a lo lejos el silbido del tren, cada vez más cerca; hasta que lo alcanzo a vislumbrar difuminado en blanco y negro, como los sueños de la infancia, sin embargo este tren hoy llega a las estación y de ella se baja mi mama:

-¡Yaya, yaya!

-Cariño vengo a llevarte conmigo a un lugar donde como te prometí tú serás la princesa y mamá será la reina.

-¿Mamá? Yaya tú eres mi mamá, tú eres la reina de mi país de ensueño, tú y el yayo.

Digo mientras subo al tren que parte por última vez de este andén hacia su destino.

De repente esa imagen impresa en mi mente durante tantas décadas en blanco y negro comienza a tomar color; un color alegre y lleno de vida, como nunca antes la había tenido.

No me pregunto que pasara con mis hijos: sé que están bien.

Parto hacia mi destino, sin mirar una vez más atrás, mi país de ensueño está junto a ellos, en sus brazos amorosos, sé que allí esperaré a mis amados hijos, sin prisa y feliz.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

 *SAYA: prenda de vestir femenina, precedente de la falda.
*EMPARAMADO: adjetivo que significa: húmedo, mojado por la lluvia.

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