Paz, tranquilidad, relax… Son mucho más que palabras. En
realidad son un estado en el que me gusta transitar.
Sin embargo parece que algo que trabajo tanto, desaparece de forma instantánea cuando
más lo necesito.
No sé si a ti te ocurre igual.
Me da la impresión que mi paz es como mi teléfono. Me levanto con el cargador
al 100% con una sensación de libertad, alegría, paz…y de repente, así sin
esperarlo…
Un coche me adelanta mal.
Mi jefe me grita.
Alguien tropieza conmigo y no me pide disculpas.
El café tarda en llegar.
La tostada se ha quemado.
En la tienda no tienen cambio.
Etc.
Y así en una milésima de segundo el
móvil me avisa que le queda menos del 15% de batería.
¡Si estaba al 100%, al igual que yo estaba llena de paz y tranquilidad! ¿Qué ha
pasado en un instante para que todo desaparezca? En realidad no ha sido nada
grave.
Ahora el móvil no tiene batería (el móvil soy yo por supuesto y la batería es mi paz, supongo que ya lo has percibido je, je, je) y ahora solo me quedan ganas de gritar, llorar, ansiedad, inquietud… ¡Adiós paz, hola caos!
¿Por qué pierdo la paz tan fácilmente?
¡Si realmente hago un montón de cosas para estar en paz!
· Yoga
· Meditación
· Paseos en la naturaleza
· Baños de bosque
· Talleres
· Música relajante
Si ahora que estoy en este estado de paz que anhelo me detengo a pensarlo, me doy cuenta que nada es para siempre (siquiera lo que más deseo en el mundo); así que pienso que solución puedo encontrar a esta pérdida de paz que me tortura.
Me detengo un instante frente a ella y le pregunto a dónde va cuando me abandona y si piensa volver de nuevo rápido a mí llamada; aunque hay días que la batalla se resiste a abandonarme.
Mirándola de frente cada día al fin alcanzo (creo) a
discernir su respuesta.
“Todo lo que llega, se va; todo lo que se va, vuelve. Así que cuando sientas
que tu paz se escapa y llega la batalla de nuevo, no te resistas; solo detente,
obsérvala, ríete de ti misma; si, ríete y… respira, solo respira; No te juzgues
tan duramente; cuando puedas detente:
· Toma un descanso
· Toma un café
· Haz una siesta
· Paséate por la naturaleza
· Lee algo
· Ponte tus mantras
· Enciende tus velas, incienso…
· Escucha música
· Vete al cine
· Ponte a ver memes
· Etc.
Y luego seguro que tienes una gran historia que contar je,
je, je; como la de ese día que alguien se cruzo en tu camino y te hizo saltar
de forma incomprensible.
Estoy segura que es la única manera (o al menos la mejor, para mí) de poder
disfruta cada día un poco más de más instantes de paz y amor.
Autora: Rosa Francés Cardona (Izha) |
No hay comentarios:
Publicar un comentario