La ventana:
Siempre escuche esta frase que nunca terminé de
entender:
“Tal como es
arriba es abajo”.
Dicen que el Universo nos contiene a la vez
cada uno de nosotros lleva un universo en su interior.
Yo nunca
lo creí.
Durante años busqué respuestas fuera: en los demás,
en libros, en lugares lejanos, haciendo cursos... quería saber,
quería entender el sentido de la vida, descubrir la verdad que
parece esconderse detrás de todo.
Pero un día me
canse, tiré la toalla y me olvide el tema ya que parecía que no
llevaba a ninguna parte. Deje de hacer preguntas, decidí que mi
búsqueda había sido en vano y en realidad nunca existió nada.
Paso
el tiempo e incluso olvide mi eterna búsqueda del sentido de la
vida, de la verdad, de…
En ese periodo de tiempo la vida me trato bien a veces, fenomenal otras y alguna vez muy mal; sin embargo nunca volví mi cabeza atrás.
Hasta que llegó aquella noche.
Soñaba que caminaba
por un inmenso campo de flores, el aire cálido llevaba a la calma…
y entonces descubrí sobre mi pecho una pequeña ventana blanca.
No
estaba cerrada. Solo esperaba a que tuviera el valor de abrirla. No
lo hice.
Sin embargo se convirtió en un sueño recurrente; prácticamente cada noche aparecía la misma ventana esperando ser abierta. Por el día empezaba a ver ventanas blancas por todas partes, como si la vida quisiera recordarme algo, algo que yo había olvidado o no acababa de entender.
Hasta que decidí dejar de huir.
Aquella noche antes de dormir me prometí a mi misma que, si el sueño volvía, esta vez abriría la ventana.
Y volvió, por supuesto que volvió.
El mismo campo; el mismo silencio; la misma calma; el mismo instante.
Esta vez respiré hondo.
Posé mi mirada sobre la ventana, con curiosidad, miedo y una mezcla de esperanza y ansiedad.
Abrí lentamente las
2 hojas…
Y allí no había un corazón roto ni vacío.
Allí había
galaxias, estrellas, nebulosas, cometas y una inmensidad que siempre
había estado allí, silenciosa, esperando ser mirada.
Desde ese
momento entendí.
Mi búsqueda aunque aparentemente olvidada y
en pausa siempre ha estado activa; solo aguardaba el momento que
estuviera preparada para mirar hacia dentro.
En realidad solo
necesitaba recordar que:
No necesito recorrer el universo
para encontrar mi lugar en él.
Porque el universo también ha
estado siempre dentro de mí. ✨
Autora: Rosa
Francés Cardona (Izha) |
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