jueves, 15 de octubre de 2026

Ella siempre estaba bien

 Clara siempre estaba bien.

Clara siempre sonreía.

Clara siempre estaba ahí para ayudarte, para apoyarte, para darte una mano cuando la necesitabas.
Cuando le preguntaban cómo estaba, ella también sonreía. Restaba importancia a lo que le dolía y siempre encontraba excusas para justificar a quienes le hacían daño.
No quería conflictos. No quería decepcionar a nadie y, sobre todo, tenía miedo de mostrar cómo se sentía realmente, de expresar cómo la hacían sentir los demás.
Así que, desde muy pequeña, Clara aprendió a callar.
Y por suerte o por desgracia tuvo que aprender a fuerza de lecciones de vida que: lo que callamos, que lo que guardamos dentro sin darle voz, que lo que escondemos puede ir acumulándose poco a poco, hasta que un día nos desbordamos y ni siquiera sabemos por qué.
Eso le pasó a Clara.
Un día, sentada frente al mar, mientras contemplaba el sol en el horizonte, rompió a llorar sin consuelo.
No sabía qué le pasaba. No entendía qué estaba sucediendo. Si, aparentemente, todo estaba bien, ¿por qué sentía aquella tristeza tan profunda? ¿Por qué no podía dejar de llorar?
Y lloró. Lloró mucho, sin saber ni entender el motivo.
Hasta que, poco a poco, las lágrimas fueron dejando espacio a una pregunta.
¿Qué estaba pasando?
Clara se esforzaba por hacer las cosas bien, por ayudar a los demás, por estar siempre disponible, por regalar sonrisas incluso cuando por dentro no tenía fuerzas para sonreír.
Pero en ese momento otra pregunta se presento sin ser invitada, sin permiso e invadiendo todo su espacio ¿quién estaba ahí para ella?
Se dio cuenta de que estaba cansada. Cansada de fingir que todo estaba bien para que los demás estuvieran bien. Cansada de mantener una sonrisa para que nadie se sintiera incómodo. Cansada de dejarse a sí misma para el último lugar. Cansada de sentirse sola en su angustia y dolor.
Entonces comprendió que estaba pagando un precio demasiado alto: su bienestar, su integridad, su salud, su paz.
A partir de aquel momento, Clara intentó algo diferente.
Comenzó a reconocer su dolor, en lugar de esconderlo.
Comenzó a poner límites.
Aprendió a decir no cuando algo no le venía bien, cuando no podía o, sencillamente, cuando no quería.
Empezó a alejarse de aquello y de aquellas personas que la lastimaban, aunque hacerlo también le doliera.
Y no ocurrió de un día para otro. Ni al día siguiente, ni al mes siguiente, ni siquiera al otro.
Fue un proceso, un proceso largo y duro.

Hubo dudas, culpa, momentos en los que volvió a caer en sus viejas costumbres y días en los que le costó recordar todo lo que estaba aprendiendo; momentos en los que la incomprensión y dureza de los demás la hicieron flaquear.

Pero, con el tiempo, comprendió que perdonar no significa permitir que te hieran una y otra vez.
Que amar tampoco significa tener que aguantarlo todo, hacerlo todo o estar siempre disponible.
Que ser una buena persona no te obliga a sostener a los demás, cuando tú misma no puedes contigo,

ni a sacrificar tu salud y tu tranquilidad para que los demás estén cómodos.
Clara aprendió a protegerse sin dejar de ser ella misma.
No dejó de ser sensible. No dejó de ser amable. No dejó de ayudar a los demás ni de sonreír.
Simplemente, aprendió que ella también merecía recibir el mismo cariño, la misma comprensión y el mismo cuidado que tantas veces ofrecía a los demás.
Aprendió (bueno, sigue aprendiéndolo cada día) a sonreír cuando de verdad le nacía, a llorar cuando lo necesitaba y a expresar lo que sentía sin tener que disculparse por ello.
Y, poco a poco, su sonrisa volvió a ser real. Esas ganas de llorar nunca volvieron.

Porque Clara comprendió algo que nunca debió olvidar:
No tienes que decir siempre que estás bien.

No tienes que hacer siempre lo que los demás esperan de ti a costa de romperte por dentro.
Tu dolor merece ser escuchado.

Tú mereces pedir ayuda, si la necesitas.
Tus límites merecen ser respetados.
Y tu paz merece ser protegida.
Porque cuidarte no te hace menos buena persona. Te recuerda que tú también importas. 🌿

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Hoy va a ser el día

 🌱 Llevaba meses diciéndome:

«Uf… hoy va a ser.»

«Esta semana sí que sí.»
«Seguro.»
«De el lunes no pasa. Voy a empezar a cuidarme más.»

Lo pensaba todos los fines de semana.
Todas las mañanas, mientras iba corriendo hacia el autobús porque no llegaba y casi me faltaba el aire.
Y también cuando llegaba a casa sin energía, pensando que tenía que cambiar algo.
Pero al final siempre encontraba una razón para dejarlo para otro momento.
Hasta que me apunté a un reto llamado “Reset Interior”.
Aprendimos a respirar; luego, a hacer una pausa; a observar; a escucharnos...

Un día me detuve y me pregunte:
«¿Qué necesito realmente?»
La respuesta apareció enseguida:
«Necesito descansar. No puedo más.»
Y entonces me di cuenta de algo: llevaba tanto tiempo diciéndome que tenía que cuidarme que había olvidado preguntarme qué necesitaba realmente.
Además, siempre había pensado que descansar era perder el tiempo.
Así que esta vez no decidí hacer un gran cambio.
Decidí hacer un pequeño paso.
Cuando llegué a casa, dejé el teléfono sobre la mesa, preparé una taza de café y me senté en el balcón.
No hice nada.
Simplemente olí el café, respiré y lo tomé tranquilamente, sin sentirme culpable.
Solo estuve allí.
Y cuando entré pensé:
«¿Y esto qué es? ¿Esto es todo?»
Sí.

Pero lo había elegido yo.
Al día siguiente volví a hacerlo.
Y no… aquello no cambió mi vida en una semana.
Pero empecé a notar algo mucho más importante:
empecé a cambiar la forma en la que me relacionaba conmigo misma.
Porque a veces creemos que necesitamos dar un gran salto para cambiar nuestra vida.
Y quizá no.
Quizá solo necesitamos empezar a dar pequeños pasos en la dirección que necesitamos.
🌱 Así que ese es nuestro reto esta semana:
No cambiarlo todo.
Elegir un pequeño paso… y darlo. 💜

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).





lunes, 10 de agosto de 2026

Oscuridad en mi alma

Obra seleccionada en el XI Concurso de poesía nocturna
"Poetas nocturnos" y publicada en la antología del mismo nombre.

OSCURIDAD EN MI ALMA

Oscura esta la noche

Oscura como mi alma

Nada alcanzo a distinguir a mi alrededor

Oscuridad, miedo, tristeza, ira, desaliento, soledad...

El llanto brota en mí sin detenerse

Busco sin cesar, el latido esperanzador de mi corazón

Y cuando mis ojos se acostumbran a la oscuridad...

Empiezo a contemplar las estrellas que antes no podía ver

Quizás ellas también habiten en mi corazón maltrecho

Tal vez el miedo, la angustia, la soledad… se encuentren una pequeña luz que ilumine el camino hacia mi alma

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).





PASO A PASO

 🌿 PASO A PASO

He sido hija, amiga, esposa, madre y tal vez algún día también abuela.

He cuidado.
He estado presente.
He peleado, he sostenido y he seguido adelante.

Durante mucho tiempo, cuidar de los demás fue mi manera de estar en el mundo.

Hoy, paso a paso, decido escucharme, quererme, cuidarme y, sobre todo, priorizarme.
Y… es que no se me da tan bien este papel.
Pero estoy aprendiendo.

Aprendo a escucharme más y a juzgarme menos.
A cuidar de mí sin sentirme culpable.
A dejar de intentar llegar a todo.
Aprendo a escuchar mi cuerpo, mis emociones y mis necesidades.
Y a no permitir que las opiniones de los demás tengan más peso que mi propia voz.

Paso a paso, recuerdo cómo disfrutar.
Cómo quererme.
Cómo hacerme un espacio.

He sido una luchadora por todos.
Hoy también quiero serlo por mí.

Porque cuidar de mí no significa olvidar a los demás.
Significa algo mucho más sencillo, aunque quizá, mucho más difícil:
Significa, no volver a dejarme en el olvido. 🌿

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


miércoles, 29 de julio de 2026

La ventana

 


La ventana:
Siempre escuche esta frase que nunca terminé de entender:

“Tal como es arriba es abajo”.
Dicen que el Universo nos contiene a la vez cada uno de nosotros lleva un universo en su interior.
Yo nunca lo creí.
Durante años busqué respuestas fuera: en los demás, en libros, en lugares lejanos, haciendo cursos... quería saber, quería entender el sentido de la vida, descubrir la verdad que parece esconderse detrás de todo.

Pero un día me canse, tiré la toalla y me olvide el tema ya que parecía que no llevaba a ninguna parte. Deje de hacer preguntas, decidí que mi búsqueda había sido en vano y en realidad nunca existió nada.
Paso el tiempo e incluso olvide mi eterna búsqueda del sentido de la vida, de la verdad, de…

En ese periodo de tiempo la vida me trato bien a veces, fenomenal otras y alguna vez muy mal; sin embargo nunca volví mi cabeza atrás.

Hasta que llegó aquella noche.

Soñaba que caminaba por un inmenso campo de flores, el aire cálido llevaba a la calma… y entonces descubrí sobre mi pecho una pequeña ventana blanca.
No estaba cerrada. Solo esperaba a que tuviera el valor de abrirla. No lo hice.

Sin embargo se convirtió en un sueño recurrente; prácticamente cada noche aparecía la misma ventana esperando ser abierta. Por el día empezaba a ver ventanas blancas por todas partes, como si la vida quisiera recordarme algo, algo que yo había olvidado o no acababa de entender.

Hasta que decidí dejar de huir.

Aquella noche antes de dormir me prometí a mi misma que, si el sueño volvía, esta vez abriría la ventana.

Y volvió, por supuesto que volvió.

El mismo campo; el mismo silencio; la misma calma; el mismo instante.

Esta vez respiré hondo.

Posé mi mirada sobre la ventana, con curiosidad, miedo y una mezcla de esperanza y ansiedad.

Abrí lentamente las 2 hojas…
Y allí no había un corazón roto ni vacío.

Allí había galaxias, estrellas, nebulosas, cometas y una inmensidad que siempre había estado allí, silenciosa, esperando ser mirada.
Desde ese momento entendí.
Mi búsqueda aunque aparentemente olvidada y en pausa siempre ha estado activa; solo aguardaba el momento que estuviera preparada para mirar hacia dentro.

En realidad solo necesitaba recordar que:
No necesito recorrer el universo para encontrar mi lugar en él.
Porque el universo también
ha estado siempre dentro de mí. ✨

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



martes, 28 de julio de 2026

No todos somos iguales

 

Estoy haciendo un curso sobre mujeres emprendedoras y dice:

TU CEREBRO SERÁ MÁS FELIZ SI ERES ORGANIZADA

¿Qué? Nada, pues a ponerme a ello.

Empiezo ahora mismo con la agenda.

lunes: levantarme a las 7

Ejercicio hasta las 8,45

Ducha

Desayuno

Trabajo

Etc

Así he comenzado planificando la semana.

Y...

Al tercer día...

¡He sentido estrés, no llego a todo, no consigo hacer este trabajo que era para esta mañana, la comida no está lista...!

¡Dios!

Menos mal que al final he encontrado la solución.

¿Quieres saberla?

¡A la mierda el curso! Lo que tal vez a ella le funciona, a mi me pone de los nervios.

Me gusta ser desorganiza, me gusta no tener horarios, me gusta saborear las cosas sin prisas.

Y sobre todo no me molesta, no llegar a todo si o si.

Así pues mi cerebro y yo somos más felices lejos de presiones, organizaciones, planificaciones y de todo lo que para mi, es sinónimo de estrés.

Todo este rollo es para decir que no te fíes de todo lo que te digan, que busques información fiable, que contrastes y sobre todo que escuches a tu cuerpo; que lo que a las demás les funciona tal vez a ti también te funcione o tal vez no. Y no pasa nada, solamente tenemos que buscar lo que funcione en nosotras.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


martes, 7 de julio de 2026

Hoy decido amar

 


Hoy decido dar desde la abundancia de mi corazón, no desde la carencia.
Hoy decido dar desde el amor, no desde el rencor.
Hoy decido dar desde el desinterés no desde la conveniencia
Si alguien en este camino no comprende, no valora, no entiende lo que yo ofrezco , es parte de su camino, no del mio.
Quien ama, comparte.
Quien valora, agradece.
Quien cuida, florece.
Quien comprende, bendice.
Y quien no ama, no valora, no comparte, no cuida o no comprende... quizás todavía no puede recibir desde el corazón; porque sigue transitando su propio camino de aprendizaje.
Hoy decido seguir eligiendo compartir mi luz, pues forma parte de mi esencia.
Que cada acto de amor que entregue encuentre un corazón dispuesto a recibirlo y que cada acto que no sea acogido regrese a mi trasformado en paz, amor, gratitud y luz.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).



Ella siempre estaba bien

 Clara siempre estaba bien. Clara siempre sonreía. Clara siempre estaba ahí para ayudarte, para apoyarte, para darte una mano cuando la ne...