|
Bienvenid@ a nuestro blog. Desde nuestra herboristería queremos comentarle todas las novedades de este campo y dar pautas sobre una vida sana y plena. Confiamos en las plantas por sus principios activos, en la MTC por sus miles de años de antigüedad que la respaldan y en todo lo que se pueda demostrar, desconfiando de productos y terapias milagros. Además aquí encontrará cuentos y poesía para el alma. Si busca un producto llámenos: 962245260 Nuestro canal de Youtube: https://www.youtube.com/@
viernes, 17 de abril de 2015
Mente parlanchina
Yo
sinceramente nunca me había percatado, pero en clases de yoga y en
meditación siempre se recalca “No le des conversación a tu
mente”.
El
principal obstáculo de la meditación es una mente parlanchina,
nuestra mente esta continuamente hablando, en un continuo dialogo; en
realidad si te fijas ni por un minuto esta sin verbalizar algo; pasa
un coche y lo verbalizas; miras a tu perro
y lo verbalizas y así continuamente.
En
un principio no le di mucha importancia; sin embargo ese día al
salir a pasear con mi perro me di cuenta que era tremendamente
cierto.
Lo
que en principio es mi comienzo del día en compañía de mi perro
haciendo algo de ejercicio y desconectada del mundo, se convirtió en
una tremenda conversación.
Me
percate que si bien mis labios no emitían palabra, mi mente no
paraba de dar vueltas a cosas aparentemente banales.
Y
encima divagaban de un extremo a otro, pasaban de decidir que hacer
para comer, al último episodio de mi serie favorita, pasando por que
una conocida al pasar no me ha saludado. Y un suceso sin importancia
como un saludo poco a poco se ha complicado con afirmaciones:
No
me habrá visto ¿no? Yo creo que si, seguro que se ha hecho la tonta
¿Qué se habrá creído? Pues no es más que yo…
Así
poco a poco una tontería inexistente
se ha magnificado hasta el punto que en ese momento si pasa la
susodicha ni la miro ¡Con lo fácil que es pensar que vamos absortos
en nuestros pensamientos y muchas veces no nos percatamos de lo que
ocurre a nuestro alrededor! Pues no, mi mente prefirió coger el
camino difícil y poco a poco convertir un paseo relajante en un
enfado.
Seguí
fijándome en mi mente y efectivamente sigue hablando sin parar,
incluso cuando intento meditar, me he visto a mi misma diciéndome:
-¡Muy
bien, estas reconcentrada!
Así
que ni siquiera en meditación deja de hablar.
Se
viste de felicitación, para engañar y no dejar aquietar la mente;
alimenta mi ego, amordazando mi alma. Estar atenta a la desatención
de la mente, en realidad es atender.
Pues
si; en realidad meditar, es solo ese instante entre pensamiento y
pensamiento; nuestra tarea es aquietar la mente y que ese diminuto
instante sea un poco más largo cada día.
Ahora
que soy consciente, intento aquietarla, cuando un pensamiento acude,
le dejo paso; no escucho.
Imagino
mi cerebro y a un lado una hermosa ventana y al otro lado otra igual,
abro las ventanas y dejo pasar los pensamientos como pequeñas nubes
que surcan mi mente; entran por la ventana; sin embargo no dejo que
se detengan; salen por la otra ventana, sin prestarles atención. Y
así sucesivamente, hasta que cada vez las nubes pasan más y más
lentas y sin darme cuenta desaparecen y...
Ese
pequeño instante, esa milésima
de segundo o esa eternidad...
¡No
hay nada más hermoso! En ese preciso instante te descubres a ti
mism@, los cimientos de tu mente se desmoronan y por unos instantes
tu alma se despoja
de toda mordaza.
ESO
ES MEDITAR
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Sé hogar
Con el tiempo, mi percepción del amor ha ido cambiando. De chica creía que un príncipe azul entraría en mi vida y sería feliz para siemp...
-
Historia publicada en el libro del 50 aniversario del CEIP José Mollá. Amparo Gustaba Cardona Bolinches, más conocida como: señora Amparo o...
-
Yo no sé tú. Pero yo soy una persona que suele dudar poco en mis decisiones; sin embargo hay días que… Me siento como en un super; miran...
-
Me gusta hablar claro y de forma sencilla; pues el ser espiritual no está reñido con el ser sencillo, ni el ser intelectual. Realmente no ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario