jueves, 30 de marzo de 2023

Ofrenda tus lágrimas


En el antiguo Egipto
Permitir fluir las lágrimas
Y alzar la voz
Para lamentar las penas e injusticias
No era visto como un signo  de debilidad
Era visto como un signo de fortaleza
Llorar era la más sagrada de las ofrendas
Así pues, no escondas tus sentimientos
No son tu debilidad
Son tu fortaleza


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


miércoles, 29 de marzo de 2023

Falso amor

 

Por aquel tiempo creía que el amor lo era todo y que yo, lo sabía todo.

Creía que los ojos eran el espejo del ama.

Que la luna era la mensajera de nuestro amor.

Que la noche nos convertía en amantes eternos.

Y que tú… tú, lo eras todo.

Pronto descubrí que tu sonrisa, solo era una máscara con la que engañarme.

Que tus ojos fingían mirarme mientras apuntaban hacia otro lado.

Que la luna brilla cada día sin importarle mis sueños.

Y que la noche; en realidad era tu aliada para esconder tus mentiras.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)                                                                     Coaching 3.0, Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


martes, 28 de marzo de 2023

LA NOCHE

Este microrelato "La noche" ha sido elegido en el X Concurso de Microrrelatos “Inspiraciones nocturnas" y forma parte de la antología que lleva el mismo nombre. 

 27-febrero-2023



Nací en un lugar oscuro, carente de emociones y de colores.

Mi vida era anónima y gris.

Aunque al conocerte pude descubrir que una pequeña gota de color, pudo teñir mi mundo y alejarme de la oscura noche.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)                                                                     Coaching 3.0, Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

lunes, 27 de marzo de 2023

Más de 60 (comida romántica)


Ayer en el café de amigas estábamos un poco más “abiertas” de lo que normalmente estamos y la conversación ha pasado al siguiente nivel:

- ¡Pues tías, me he comprado un Satysfayer o como se llame eso, je, je, je! Estoy cansada de buscar un tío decente. A estas alturas están todos cogidos; los decentes, vamos; o están con una más joven o no les gustan las mujeres.

- ¡Bueno, al menos tú haces alguna vez algo! Yo creo que hace más de un año que nada de nada. ¡Malditas pastillas! Entre la del corazón, la de la depresión y yo que sé que más… yo paso la mano por la pared. Y la verdad es que no me atrevo a comprarme el aparatito ese.

- ¡Che, pues quedamos un día todas y nos vamos a un SepxShop de esos y nos compramos cada una uno y además nos echamos unas risas ¿Qué os parece?

-Bueno, ya lo hablamos, que yo estoy igual que Berta, desde año nuevo “na de na” y ya estamos de nuevo en otoño. Además, mañana es nuestro aniversario y nos vamos a comer a un restaurante de esos finos que tienes un camarero y todo para ti sola. Pero… no veo yo…

- ¡Chisssss, no se hable más, tengo una idea! Mañana tienes que encender la pasión durante la comida y luego al llegar a casa… Y además no hay excusas a estas alturas, no hay niños pequeños, no hay hijos y los nietos esta semana no os tocan.

Así que ya estamos en la comida y no dejo de darle vueltas al tema de ayer con las amigas.

¿Y si tienen razón? ¿Tendré que encender la chispa? ¿Qué puedo perder?


Todo eso y más pasa por mi mente, mientras Juan no deja de hablar de política y yo de vez en cuando asiento, sin saber que ha dicho; así pues, me voy al baño un poco alegre por ese “vinito” que hemos tomado, aunque al mismo tiempo un poco decepcionada, pues, no me regalado nada ¡con la historia de que yo me compro lo que quiero!

“- ¡Bueno, respira hondo, no te enfades, tienes que poner de tu parte, a estas alturas no puede cambiar!” me repito mentalmente en el baño, cuando vuelvo a darle vueltas a la conversación de ayer con las amigas."

“- ¡Ji, ji, ji! No sé cómo me he atrevido a hacer esto. Acabo de salir del baño sin bragas, menos mal que antes de salir de casa me he quitado las bragas “sobaqueras” cómodas y me he puesto estás tan lindas, ¡si esto no le sube la pasión…!”

Muy disimuladamente me he acercado a él con la excusa de preguntar si había mirado los precios y me las he ingeniado para pasarle las bragas dentro del bolsillo de la chaqueta. ¡Guauuuuuuuu, estoy… de los nervios y muy, muy excitada.

Desde ese momento mi conversación se ha vuelto más fluida, la sonrisa no se va de mi cara; aunque Juan no se percata de nada. ¿Cómo se puede ser tan torpe? ¡Madre del Dios hermoso, que tortazo le daba!

Al fin llega la hora de pagar y nos levantamos. Parece que no le ha hecho mucha gracia la factura, aunque yo estoy tan excitada que no pienso ya muy claramente, solo nos imaginó en el ascensor de casa, mientras le digo que mire su bolsillo, luego lo veo a él con cara de deseo oliendo de forma sensual mis bragas y me veo en el mismo ascensor como ya no puede resistirse a sus impulsos y allí mismo me empotra, mientras con la espalda le doy a todos los botones, quedando el ascensor trabado entre dos pisos, el tiempo suficiente para desatar nuestra pasión y luego seguir un poco más en casa ¡que un día es un día!

Al salir del restaurante, Juan no tiene mejor idea que sacar el “pañuelo” del bolsillo y sonarse los mocos.

¡Dios, que mala idea! ¿Cómo iba yo a pensar esto?

Así que en medio del restaurante ha sacado unas bragas rojas de encaje carísimas y de tallaje bastante alto (XL) y se ha sonado con ellas, ante la atenta y extraña mirada del metre.

- ¡Agggg! ¿Qué es esto?  Y las ha tirado espontáneamente hacia lo alto, cayendo sobre el plato de comida de unos señores muy trajeados.

¡Tierra trágame! Mi excitación ha dado paso a la vergüenza extrema, a no saber dónde esconderme, a… ¡Todo el mundo nos está mirando! De pronto no se oye nada en todo el restaurante, todos los ojos y oídos están fijos en nosotros dos. ¡No sé qué hacer, no que decir, Juan está en shock, no articula palabra, solo mira el plato con las bragas rojas!

Al fin salimos de forma no muy digna del restaurante; nadie articula palabra; después de un pesado silencio, y unas miradas no menos pesadas hacia nosotros, no he tenido mejor idea que romper a reír como una descosida y salir corriendo, mientras arrastro a Juan de la mano, muerta de la risa más que de la vergüenza.

La verdad es que “follar” lo que se dice “follar” no he “follado” y no sé cuándo me hablará de nuevo mi marido (supongo que después de 38 años casados, no estaremos tantos sin hablarnos) pero la verdad es que…

Mañana hemos quedado las chicas para una excursión al SexShop. ¡Ja, ja, ja!

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coaching Solidaria
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

 

miércoles, 22 de marzo de 2023

¿Qué es el despertar espiritual?

 


¿Qué es el despertar espiritual?

Te lo explico con mis palabras. Da igual si hoy al salir a la calle esta nublado o brilla el sol, tú sabes que el sol siempre está ahí ¿no? Pues bien, el despertar espiritual es algo innato al ser humano, solo tenemos que atrevernos a dar el paso hacia la visión y la creencia.

Lo que sí me atrevo a decir es que una vez que das el primer paso es difícil detenerse en este viaje de conexión entre la vida y nuestra esencia.

Lo que ocurre es que siempre vimos el mundo en grises y realmente nos asusta el emprender el camino, pues muchas veces solo distinguimos oscuridad y miedo. Sin apreciar que tras ella se esconde el Sol que representa la luz y el amor y sobre todo este viaje sin retorno.

Este camino oscuro, lleno de tropiezos y miedos; al menos en apariencia; comienza a ser cada vez un poco más claro y hermoso.
Durante el camino te harás preguntas claves como:

¿Por qué todo es tan difícil?
¿Por qué tengo miedo e inseguridad?
¿Por qué gente que aprecio se aparta en este proceso?
¿Por qué me siento fuera de lugar?
¿Me quedaré sol@?
¿Valdrá la pena tanto sacrificio?

¿Qué aprenderé durante este camino?

·         Aprendes a valorar la soledad; sin embargo, también te sientes bien en buena compañía.

·         Los sueños se vuelven más lúcidos.

·         Sientes la energía fluir a través de ti.

·         Aprendes a valorar tu dualidad y respetarla mientras sabes que eres parte de una unicidad. Es decir, abrazas tus luces y sombras (pues solo a través del amor y la aceptación serán disueltas).

·         El Universo te envía señales: llamadas, letreros, números… (sincronicidades)

·         Sientes la necesidad de aprender/comprender más.

·         Identificas tus heridas emocionales y buscas como sanarlas.

·         Comienzas a cuestionar más lo que ves, escuchas, cuentan…

·         Las horas espejo, los números repetidos comienzan de pronto a ser parte de tu vida, invitándote a que te hagas más preguntas y recordándote que vas por el camino adecuado.

¿Cómo saber si estás en este proceso?

Acá te muestro algunas de las señales de que estás en el camino.

¿Con cuántas te identificas?

Buscas tu propósito de vida.

El miedo hacia lo desconocido y paranormal se diluye.

Comprendes que muchas veces menos es más y la vida se vuelve más sencilla.

Hay etapas que devoras información y talleres.

Te atrae más el compartir que competir.

Valoras el dar y el recibir desde el mismo rasero; pues comprendes que para recibir hay que dar.

Te desprendes poco a poco de tus mascaras. Mascaras creadas para adaptarte a esta sociedad.

Comprendes que ser éxitos@ no pasa por tener; sino por ser.

La gratitud se instaura en tu vida.

Aprendes a valorar la vida como un regalo de crecimiento.

Ves la muerte desde otra perspectiva.

Te conectas más con la naturaleza.

Te involucras más en el crecimiento de la sociedad y en compartir con los demás.

La paz se instaura en tu vida.

Bueno, solo decirte que este camino no vas a recorrerlo sol@, que te brindamos nuestro apoyo y tendemos la mano; siempre que la aceptes.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)                                                             Coaching 3.0, Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

sábado, 18 de febrero de 2023

Te encuentro en el cielo


Acabo de entrar en la habitación de mis padres, allí está mamá atareada; como siempre; también está papá plácidamente dormido sobre la cama; sinceramente su faz solo respira paz, su cuerpo no está rígido como yo recuerdo, está relajado.

- ¡Ah Rosa, ¿estás aquí? Ayúdame! La miró extrañada, la encuentro rejuvenecida y sin nada de cansancio; como en estos últimos tiempos. Mientras procedo a ayudarla un flashback me lleva a no hace muchos días. ¡Has fallecido, habéis fallecido los dos! Sin embargo, esta escena es tan normal, tan cotidiana que casi me entristece y no por triste, sino por añoranza.

-Claro, mamá. Contesto mientras procedo a barrer la habitación, a la vez que me detengo en cada uno de sus rincones y detalles. Todo parece muy normal, tal vez demasiado; hay cosas que no cuadran y no acabo de distinguirlas.

En ese preciso instante entra una mujer vestida como sanitaria y su mirada recorre todo mi cuerpo, sin embrago, no puedo adivinar en ella reproche ni desagrado.

- ¡Hola! Tranquila, yo sigo con la limpieza del paciente, no te molestes. Dice con una preciosa y dulce sonrisa.

– No, no es molestia, faltaba más. Mientras sigo barriendo y mamá está en el baño.

– Deberías de irte antes que los demás vengan, despídete. Está a punto de amanecer, van a dar las seis y no es bueno que te encuentren,

– Si, si ¡muchas gracias por permitírmelo! Pese a mi respuesta aún no tengo claro que sucede ¿el dormitorio de casa, una auxiliar, mi madre…? Mientras mi cabeza no para de pensar y darle vueltas me dirijo a papá a la par que cariñosamente lo abrazo por detrás de la cama, le sujeto la cabeza le doy un beso y le canto.

–Buenas noches corazón. Duérmete, duérmete mi niño… No puedo seguir; pues papá obré los ojos por primera vez y mientras sonríe me llama por mi nombre

– ¡Rosa, cariño! ¿Me ha reconocido? Acabo de descubrir lo que pasa o al menos así lo creo. La sonrisa de la auxiliar desaparece al sentir el cambio de mi expresión.

- ¡Mamá! La llamo no sé si presa de pánico o de alegría.

–Mejor te despides, ¿no? ¡Ya es hora de partir! Contesta muy amablemente la auxiliar.

–Sí, si… lo entiendo ¡Gracias! Salgo corriendo y… estoy en medio de un pasillo lleno de puertas. Los nervios me traicionan, abro puertas sin cesar. Cada puerta es una habitación diferente; cada puerta es una historia diferente; cada puerta está habitada por diferentes personas, familias… Mientras abro alguna de esas personas me miran descolocadas y otras me observan a la par que nos lanzamos un guiño de complicidad.

Están a punto de alcanzarme… cuando llamo acelerada en la siguiente habitación y abre alguien conocido (alguien que hoy no alcanzo a recordar) sonríe mientras me guiña el ojo (no parece extrañarle mi presencia) le pido asilo. Mientras amablemente abre su cuarto para esconderme observo que procede de forma compulsiva a ordenarlo (realmente aún no es consciente de su nueva realidad).

Allí mismo me encuentran; son muchos; van vestidos como sanitarios normales, aunque en vez de fonendoscopio llevan una extraña arma. Sé que no es una pistola a la vieja usanza (parece que un arma de borrado de memorias) al igual que sé que no son sanitarios normales; aunque ato cabos no acabo de comprender; o mejor dicho no acepto lo que estoy viendo; sin embargo, ya no queda tiempo para pensar; acaban de disparar… Corro, corro… la sanitaria que estaba en la habitación de mis padres me empuja y se lleva parte del disparo, a mí solo me roza y… Despierto en mi habitación son las 6,30 de la mañana y… no sé si fue un sueño o no.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)   

Coaching 3.0, Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.                        

sábado, 11 de febrero de 2023

OTOÑO

 Felicidades amig@ literari@,

Su obra ha sido elegida en el VII Concurso de microrelatos “Otoño e invierno” convocado por Diversidad Literaria y formará parte de la antología que llevará el mismo nombre. Cuyo resultado ha sido publicado el 26-enero-2023


El otoño se fue.

En el otoño de mi vida descubro que no siempre la siguiente estación es el invierno.

En mi otoño descubro que en tus ojos siempre es primavera. 

En mi otoño descubro que el invierno ha desaparecido de mi corazón y que mientras me pierda en tus ojos nunca más se alejará la primavera.

Te amo.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
 Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

Hoy va a ser el día

  🌱  Llevaba meses diciéndome: «Uf… hoy va a ser.» «Esta semana sí que sí.» «Seguro.» «De el lunes no pasa. Voy a empezar a cuidarme má...