viernes, 4 de octubre de 2019

LA CARTA



Obra presentada en Letras con Arte para el concurso AQUELLA NOCHE y cuyo fallo ha sido notificado el 13 de septiembre de 2019, resultando finalista y por ello publicada en el libro  antología “AQUELLA NOCHE 2019”. Este relato ha sido premiado con: 
MENCIÓN DE HONOR
LA CARTA
Aquella noche, aquella maldita noche, por decirle de alguna manera, fue donde perdió para siempre la inocencia Matilda (no es su nombre real, pero la llamaremos así) su madre había salido y tardaba más de lo habitual; cosa que Matilda aprovechó para revolver entre los papeles y viejas fotografías de su madre; entonces al fondo del todo la encontró:
Una carta de amor, por decirle de alguna manera:
Amor mío;
Acabo de saber que has tenido una niña, yo sigo trabajando en Suiza y no podré verte en bastante tiempo, cuando tenga dinero para comprarte todo lo que mereces iré allí para estar contigo siempre.
No puedo decir que la llegada de esta niña me alegre, somos muy jóvenes y la verdad es que no entraba en mis planes.
Tendrás que hacerte cargo de ella hasta mi llegada. Espero que no le hayas contado a nadie que es hija mía; mis padres no podrían soportar esa humillación, ya que son muy mayores.
¡No sé cómo se te ha ocurrido tenerla! Hubieras podido esconder el embarazo y luego tirarla al pozo abandonado que hay cerca de donde nos veíamos y nadie se hubiera visto humillado por esto.
De todas formas amor, sigue guardando el secreto y cuando vuelva veremos la forma de decírselo a mis padres, tal vez pueda decir que te quiero tanto que da igual lo de la niña y nos den permiso para casarnos. Sobre todo, espera, pronto tendré dinero para hacer realidad nuestros sueños.
Hasta pronto.
Matilda lloraba con la carta en la mano, cuando llegó su madre y la vio, no dijo nada, solo se sentó en el suelo a su lado y la acaricio hasta que logro calmarla. Con su mirada vidriosa interpelaba a su madre.
-Matilda, esa carta es de tu padre. Antes eran otros tiempos, estaba mal visto. Sin embargo tu abuela fue muy valiente, me enseñó a llevar la cara siempre bien alta y hacer oídos sordos a malas palabras, cosa que era muy normal entonces, aprendí a olvidar a quien nunca estuvo a nuestro lado; después de esa carta nunca más supe de él y tampoco quise.
Entonces comprendí la dureza de mi madre, el origen de la tristeza de sus ojos y la sensación de soledad que siempre sentía a su alrededor.
Esa noche de verano encontré el camino a su corazón, por mucho tiempo cerrado para evitar su dolor.
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

lunes, 23 de septiembre de 2019

ELSA, LA BRUJA TORPE

ELSA, LA BRUJA TORPE
Elsa, era una bruja de las de toda la vida ¡bueno, eso es lo que ella pretendía!
Su madre, bruja de toda la vida, estaba desesperada con ella, ya no sabía qué hacer, no podía dejarla sola.
Hechizo que le encargaba, hechizo que estropeaba.
-“¡Ojos de sapo, te he dicho, ojos de sapo!
-“¡Mamá, no, no puedo, el sapo, ha salido corriendo!”
Así todo el día, hechizo que le encargaban, hechizo que estropeaba.
Manzana envenenada: la princesa la mordía y suspiraba de placer, pues su sabor era embelesador.
Hechizo de amor a una chica joven y un bien posicionado anciano: la joven se enamoraba locamente, si, aunque del hijo pequeño.
Hechizo de “quiero ser la más hermosa”: 6 arrugas nuevas.
Hechizo “tráeme niños para trabajar”: 75% de mayor índice de escolarización en el pueblo.
Hechizo “rapta niños para hacer brebajes”: los niños se juntan en la plaza del juego a jugar, más felices que nunca.
Hechizo “convierte a X en un animal”: de repente le llegaba un lindo cachorro de perrito a casa y se lo quedaba.
Y así de forma interminable.
La pobre madre ya no sabía que hacer con esta bruja tan patosa, no valía nada con ella, lo había intentado todo: libros, castigos, hechizos... nada funcionó.
Era la vergüenza de la familia y de la profesión.
Elsa, creía que algo en ella no funcionaba bien, pues le encantaría gozar del beneplácito y cariño de su mamá, sin embargo era incapaz de arrancar los ojos a los sapo, la piel a la serpiente, hacer daño a un ser humano…
Un día decidió marchar bien lejos, a lo más profundo del bosque y sentada sobre una piedra al lado del riachuelo, se puso a llorar y llorar y llorar. Tanto lloró que el agua del río se estaba volviendo salada; cosa que a los peces y demás habitantes del río les desagrado.
-“¡Niña, ya está bien! Vete a llorar a otra parte.” Gritó un pez-
-“Ni caso, contestó otro ¿qué te pasa?”
Elsa contó su historia, sin extrañarse de que los peces hablasen, pues una bruja sabe que esto es posible y mucho más, incluso las brujas torpes lo saben.
Al final el más sabio del río, un anciano barbo, le escuchó atentamente y le dijo.
-“¿Has probado dejar de hacer todo lo que has escuchado y leído? Escucha a tu corazón, en vez de a tu mente y haz lo que te dice.”
Elsa, se quedó allí largo tiempo, tuvo muchas charlas con el anciano sabio: charlas largas y llenas de sabiduría por ambas partes y cuando aprendió a escuchar su corazón…
-“Querida amiga, llegó tu tiempo, vete a casa y ejerce tu oficio, cambia el letrero de tu casa; Elsa la bruja ya no existe, tú eres Elsa la sabía, la hechicera; a partir de ahora aconsejarás, harás pócimas e infusiones con las hierbas que has conocido aquí y de las que tanto hemos hablado. Ningún hechizo te saldrá mal, pues saldrán del corazón y serán para hacer siempre el bien.
Y así fue, ese día volvió y aunque su madre tardó un tiempo en comprender y aceptar a la verdadera hija, lo hizo y es más, ella también aceptó a su lado hermoso y mágico.
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

viernes, 20 de septiembre de 2019

Libera a tu niña buena


ARTÍCULO PUBLICADO EN:
https://www.mindalia.com

¿Sigues siendo la niñita buena de papá y/o mamá?
¿Recuerdas esa niña que criaron papi y mami?
Esa que siempre es educada.
Esa que siempre obedece.
Esa que siempre, siempre hace bien las cosas.
Que es ordenada, limpia y dispuesta.
-No seas mala; comparte con los demás.
-No contestes, obedece.
-Una chica debe de saber cocinar, limpiar...
-¿Qué se dice? ¿No piensas dar las gracias?
-Ponte vestido, que estás más linda.
-¿Quien es la niñita buena de papi?
Esa y muchas más frases tal vez te han acompañado en tu infancia. Y sin saberlo de forma inconsciente han penetrado en nuestros poros (igual que antaño en los de nuestras madres) y han creado expectativas irreales sobre nosotras.
Si hoy, ya adulta todavía te cuesta:
·         Salir sin hacer las camas o asear la casa.
·         No dejar comida preparada para la familia si un día sales a +comer con tus amigas.
·         Decir no, si algo no te apetece.
·         No ponerte siempre lo que te apetece, eres más de ponerte lo que crees que es apropiado para la ocasión.
·         Decir claramente lo que piensas, aunque no sea lo que los demás esperan oír.
·         No hacer lo que los demás esperan de ti, aunque no sea lo que tú deseas.
Si siempre intentas:
·         Contentar a todo el mundo.
·         Ser educada.
·         Acudir a todo.
·         Tener la casa como los chorros del oro, aunque trabajes y tengas mil tareas.
·         Sonreír aunque te duela el alma.
·         Ser la más de todas, todas: la más buena, la más limpia, la más educada, la más dulce, la más amable...
Si sientes que:
Nunca haces las cosas bien.
Tus seres queridos nunca acaban de estar contentos contigo.
Te sientes angustiada al finalizar el día, por no poder acudir a todo.
Te auto-exiges demasiado.
Tienes ganas de llorar, pues crees que tal vez no has podido hacer todo lo que deberías.
Tu cuerpo se revela y presenta síntomas como:
Cansancio (quieres abarcar más de lo que puedes).
Bruxismo (callas lo que realmente querrías de decir).
Rigidez/dolor muscular (eres muy disciplinada con las necesidades de los demás).
Tienes "vicios" secretos (comida, TOCs, fumar...).
Te acompañan emociones inconfesables (para una niña buena) como rabia, tristeza, angustia... al finalizar el día, sin entender a veces el motivo de ellas.
Tal vez tienes el "síndrome de niña buena":
Tomar consciencia de ello y ella ya es un paso.
Así que una vez identificada, no busques culpables.
Perdonas a tus padres, solo siguieron un cliché establecido, ahora tú puedes soltar amarras y liberar a esta niña atrapada.
Haz un acto de rebeldía:
Ponte o quítate lo tacones (haz lo contrario de lo que suelas hacer cada día).
Vístete como realmente te apetezca.
Sal sin mirar cómo está la casa.
Delega responsabilidades en los demás.
Si hoy no te apetece algo, no lo hagas, atrévete a decir NO.
Vete a pasear por la naturaleza (vale un parque) y descálzate, ríe, camina descalza, baila e incluso suelta algún taco de eso que para ti son inconfesables y vuelve a reír.
Haz de ti misma una prioridad, solo podrás atender a los demás cuando tú estés feliz.
Cuando te acuestes da las gracias a tu niña y dale permiso para ser feliz, jugar y desobedecer las reglas establecidas siempre desde el amor.
Con estos pequeños pasos en poco tiempo notarás los cambios y dales tiempo a los demás para conocer a tu verdadero ser.
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

martes, 17 de septiembre de 2019

Atardecer

Obra presentada y seleccionada en Diversidad Literaria para el II concurso de microrelatos "Microatardeceres" ha sido publicado en la antología que lleva este mismo nombre.

Su mano sobre la mía, su mirada, posada en la mía. 
Su sonrisa, copiando la mía. 
Su cuerpo, inerte, ya casi frío. 
Su vida, deshaciéndose. 
Su cara, iluminada; prediciendo un temprano atardecer: dulce, suave, sin sufrimiento. 
Sus ojos, su mano, su sonrisa... detenidos en el tiempo y en mi corazón para siempre.
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Mi amiga


-¡Mami, salgo con mi nueva amiga a jugar!
-¿Quien es tu nueva amiga Andrés?
-Sara.
-¿Qué Sara?
-Pues, Sara.
-¿Sara, Sara qué más? ¿Quiénes son sus papás? ¿A qué se dedican? ¿A qué colegio va? ¿Tiene hermanos? ¿En qué calle vive?
-No lo sé, ¿qué importa eso?
-Pues no vas a salir con alguien que no conoces.
-Pero... si la conozco.
-Bueno, pues dime quien es esa tal Sara.
-Mamá, pues, Sara, mi amiga.
-Creo que se de alguien que si no me dice quien es esa chica no sale hoy.
-Vale, Sara es mi amiga. Ella juega conmigo a curar a los animales; le gustan las mariposas, cuando ve una, se para y puede estar sin pestañear horas y horas solo mirando a la mariposa, en esos momentos no existe nadie, siquiera yo. Ella ríe por cualquier tontería que yo cuente, aunque no tenga gracia; su pelo reluce cuando lo rayos de sol se posan sobre su cabeza; su voz es dulce y no me canso de oírla contar cosas; mamá, no sé quién es su hermano, siquiera se si tiene, tampoco sé dónde vive, ni quiénes son sus papás...pero si sé que conozco a Sara y ella es mi mejor amiga. Ella me consuela si estoy triste, ella me coge de la mano para cruzar el río por las piedras, ella me abraza solo porque si, ella es mi amiga y no necesito saber nada más.
Si no me dejas salir, me quedaré en casa, pero ella y yo estaremos tristes, solo porque si, porque tú quieres saber, no conocer, no sentir 💖💖💖
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

martes, 20 de agosto de 2019

Mi día de la marmota


Un día más.
La despierto, la levanto, la lavo, la visto…
Una vez listas salimos al jardín (siempre fue su lugar favorito), así que si no llueve desayuna siempre allí.
Pongo la mesa, sin prisa, siempre pongo flores (es otra manía de cuando estaba bien, de la que no me he desprendido), preparo un rico café y galletas. Ella se detiene en su olor; seguro que le trae recuerdos de algún pasado mejor; luego sin prisa le añado las galletas al café y se lo doy.


-“Señorita ¿Acaso usted no toma café conmigo?”. Siempre me llama señorita.
-“¡Claro que si, ahora mismo me sirvo!” Ya sonríe aliviada, le es incómodo tomar algo y verme allí sin tomar yo nada.
Acto seguido, como todos los días, acude raudo y veloz el pequeño perro (mi hija se ha levantado ya y le ha abierto la puerta al jardín).
-“Guauuu, guauuu!” como un rayo pasa delante de mí, hacia ella, se tira en sus brazos y la llena de “besos perrunos”.
-“¡Ja, ja, ja!” Ríe sin cesar “¿De dónde saliste tú?
El perro no le deja casi hablar, lengüetazo por doquier.
-“¡Señorita, señorita! ¿De dónde salió este perro?”
-“Ni idea, no lo sé. ¿No es suyo?”
-“¡Mío, ojalá fuese mío! Tuve uno igual. ¿Puedo quedármelo? Te llamaré Riki, yo tenía uno igual cuando era pequeña y así se llamaba.
Mientras el perro sigue con ella, a su lado, fiel como ningún otro amigo, sigue dándole besos perrunos y esperando ansioso sus caricias torpes, con sus manos enfermas y deformadas por los años y la enfermedad.
-“¡Claro que puedes quedártelo!” Esa frase despierta en ella a su niña interior por unos instantes sus ojos rejuvenecen hasta la infancia y brillan de alegría, la alegría de encontrar un ancla, un lugar/persona/perro que le devuelva la alegría y que durante un tiempo le aparte de ese lugar oscuro e inhóspito donde hace unos años que se perdió; por unos instantes parece que vuelva a casa, su sonrisa es una sonrisa llena de amor, entonces cada día en esos momentos la miro e intento retener en mi retina esos instantes mágicos donde mi mamá es de nuevo ella, donde esa cárcel que es su mente parece abrirse y liberarla para que de nuevo se enamore y sea feliz por unas horas.
Tim, cada día acude a su ritual y la colma de besos, la ama y se deja amar; incluso ya hace meses que siquiera nos mira si le llamamos Tim, solo acude a la llamada de Riki; no sé quién es más importante para quien.
Este es mi particular día de la marmota, un día triste y mágico a la vez, donde por unos instantes dejo de ser la “señorita” para ser la persona mágica que le permite reencontrarse con su Riki y volver a la tierra, aunque solo sean unas horas. Es su único tiempo “lúcida” del día, luego poco a poco vuelve  a hundirse en su particular mundo interior; sin embargo es entonces cuando Riki, se acurruca a su lado y no la abandona, la lame, a la par que de vez en cuando se le escapa un gemido y alza los ojos hacia ella.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la
Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).


sábado, 3 de agosto de 2019

Da igual quien lo diga


No acabo de entender los motivos, pero es cierto
¿Te ha pasado?
Cuando un hombre pone algo feminista, seguidamente los comentarios son:
-¡Bravo!
-Esto es algo realmente que vale la pena escuchar y seguro que es cierto.
-Todos los hombres deberían de ser como tú
-¡Me encanta!
-¡Gracias, por tu sensibilidad!
-ETC
Lo mismo lo pone una mujer:
-¡Jo, tía, siempre estas igual!
-Datos, dame datos de lo que dices, seguro que es inventado.
-¡Los hombres también tienen derechos!
-Antes no eras así.
-Eres una radical.
-A los hombres también les maltratan, también les...
Sintiéndolo mucho esto es un micromachismo y es posible que hasta tus amigos más progres lo hagan y lo más triste es cuando quien te dice esto es una mujer.
Ciertamente es genial que cada vez más, los hombres saquen su sensibilidad a la luz, pues no hacerlo también les perjudica a ellos.
Es cierto que también son maltratados, sería de necias negarlo y esconder los datos. Sin embargo si extrapolamos cifras, según el l último informe del Consejo General del Poder Judicial del 2011 (no se ofrecen datos más recientes):
7 hombres murieron asesinados por sus parejas o exparejas 62 mujeres en ese mismo periodo. 
El 25% (1.408) de las denuncias de violencia doméstica de 2011 corresponde a hombres maltratados por sus parejas (seguramente, muchos más no habrán denunciado, pero no olvidemos que lo mismo pasa con otras muchas mujeres).
Dejaré de ser feminista en día en que:
Seamos tratad@s como seres humanos iguales.
El día que tod@s tengamos las mismas oportunidades y acceso a la educación.
El día que se miren las competencias y virtudes de la persona no del género.
El día que el trabajo se le dé a quien mejor lo desempeñe y quien mejor formad@ este, sin importar quien sea.
El día que cobremos igual.
El día que el hogar, los hijos... no sean tareas típicamente femeninas.
El día que colocar una estantería, cambiar el aceite... no sean tareas típicamente masculinas.
El día que la violencia sea considerada violencia, sin importar hacia quien está dirigida y esta sea condenada por igual.
El día que salir a la calle sola, sea igual de seguro para tod@s.
El día que no juzguen a una mujer por su ropa.
El día que no juzguen a la mujer por su promiscuidad o falta de ella.
Es decir el día que tod@s seamos tratados como humanos iguales y complementarios en nuestras hermosas diferencias (que no carencias).
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición.

Hoy va a ser el día

  🌱  Llevaba meses diciéndome: «Uf… hoy va a ser.» «Esta semana sí que sí.» «Seguro.» «De el lunes no pasa. Voy a empezar a cuidarme má...