Dicen que cuando dejas de soñar estas muert@.
¿Qué sucede cuándo te das cuenta que no puedes tener sueños, pues tú eres un sueño?
¿Qué sucede cuándo te percatas de que este personaje que has construido es sólo eso? Un personaje.
Que tú no eres esa persona que crees, que no eres tus sueños, que no eres esa ropa de marca que llevas, que no eres esa profesión, ni esos estudios, ni siquiera eres esa etiqueta con nombre, apellidos y localidad que te identifica.
¿Quién soy
¿Quién eres?
¡No puedo estar muerta! Pues continuo en mi sueño, sigo sin despertar, sigo debatiéndome en mis pensamientos de papel; pensamientos que posiblemente no son siquiera míos, aunque yo así los catalogue; son pensamientos cazados al vuelo, con un solo dueño y a la vez sin propiedad.
¡No puedo estar viva! Pues no soy poseedora de mis sueños. Tal vez seamos entes limbantes a la espera de una oración, de un deseo, de un beso de amor, de...
Así pues ¿De verdad sufro, de verdad río, lloro, amo? ¿De verdad nazco, muero..?
¿A donde irán mis-tus pensamientos cuando yo no este?
¿Vinieron de alguna parte, van a algún lugar?
Sólo soy un sueño dubitativo y temeroso, con miedo a despertar, en busca del beso mágico de amor de los cuentos. pues imagino que solo el amor verdadero me ayudará a despertar.
Por desgracia en los cuentos esta parte se desvirtuó y no debo ser en este sueño ni príncipe ni princesa, pues soy ambos, el beso de amor verdadero no se esconde en los labios de un apuesto príncipe ni de una desvalida princesa; el amor verdadero no se esconde en el exterior, está en nosotros en los creadores de este sueño.
Autora: Rosa
Francés Cardona (Izha) |
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